El capirote | La no túnica del Nazareno de Morón y la no corona de la Virgen de Medina Sidonia

Ni en diciembre nos libramos de la polémica en torno a la supuesta túnica del Nazareno de Morón de la Frontera. Para poder entender todo este jaleo hay que remontarse hasta el pasado verano, cuando se conoce que un grupo de devotos del Señor de la Salud de Los Gitanos estaba a punto de adquirir esta pieza textil para el titular de la corporación. Manuel Solano y Francisco Coronado argumentaron que se trataba de la túnica desaparecida del Nazareno de la Sierra Sur.

Según el anticuario, esta pieza la adquiere en Francia, pero el bordado revela que salió de manos de algún taller sevillano. Ahora la cuestión es la siguiente: el programa radiofónico de El Llamador da la exclusiva de que la túnica será comprada por la Esperanza de Triana para que la luzca el Cristo de las Tres Caídas.

No termina la hermandad de la calle Pureza de salir de un embolao cuando se mete en otro. Porque ahora tiene que hacer frente también a la denuncia de una asidonense residente en Sevilla quien, a través de una carta manuscrita, afirma la presunta donación ilícita de la corona del siglo XIX de una Virgen que se hallaba en la capilla del colegio de Nuestra Señora de la Paz, de Medina Sidonia. Una carta, la de María García Rodón, que expone lo siguiente:

Hola Antonio José:

Mi nombre en María González soy natural de Medina Sidonia, pero vivo en Sevilla muchos años.

Quería poner en conocimiento algo que me ha indignado mucho.

Hace varios años concretamente según el diario ABC de Sevilla el 4 nov 2017 donaron una corona del siglo XIX a la Virgen de la Esperanza de Triana por un hermano de la Hermandad.

El nombre de esa persona es Jesús García Morales antiguo párroco de Sta. María la Coronada que después se ha salido de cura, él y su pareja el dueño de la joyería torson son los donantes.

Mi sorpresa ha sido esa corona es idéntica a la que tenía la virgen que se destruyó en el colegio Nuestra Señora de la Paz de la cual fui alumna.

Yo personalmente la he visto este año, por difuntos la tenía la virgen puesta aquí en Sevilla.

Cuando he preguntado su procedencia me han dicho que de anticuario al enseñar la foto de nuestra virgen con esa corona se han quedado callados y alguno me lo ha confirmado que es la misma.

Nos tienen por catetos que no valoramos lo que tenemos. Me han dicho que usted tiene posibilidades de comprobarlo y de poner en conocimiento del pueblo lo ocurrido para que las autoridades competentes lo denuncien y no se permita la fuga de nuestro patrimonio impunemente.

Un saludo y gracias

En junio de 2013 la iglesia del colegio de Nuestra Señora de la Paz, también conocido como San Agustín, se derrumbó debido a la falta de atención por parte del Obispado de Cádiz. Así pues, el derrumbe se llevó por delante el sagrario, confesionario, púlpito, tallas, imágenes, cuadros, pinturas, etc. Por Pureza dicen que, si se demuestra que es la presea perdida, la devolverán. ¿Y qué será de la túnica si se confirma que viene de Morón?

Me viene a la cabeza otra historia de la hermandad con Morón. La adquisición de una saya en un anticuario de Carmona que salió del convento de Santa Clara. No ganan para disgustos cuando se le suma Jacobo Linde, el anticuario propietario de la no túnica del Nazareno de Morón de la Frontera. Qué curioso, un señor que no aparece desde la polémica con la hermandad de los Gitanos y lo hace ahora, meses después, para defender que la túnica no era la del Nazareno. Y echando un vistazo a las fotografías, ¿para qué será ese agujero en su hombro derecho? ¿Es casualidad que pudiera ser para la sujeción de la cruz, precisamente en el mismo lugar donde sobre el hombro del Nazareno descansara el madero que le ayuda a llevar el Cirineo? ¿Cómo está tan seguro Jacobo, quien la adquirió en Francia, de que no es de un Nazareno? Según sus investigaciones, podría ser de un San José, quien portara al Niño Jesús en brazos. Y si observamos la parte delantera de la túnica, a la altura del pecho, ¿No podría ser la pequeña una réplica cuyos bordados son los que le faltan en la zona próxima al cuello? ¿Cuál será la respuesta de Jacobo? ¿Se tratará ahora de un San Cristóbal?

En medio de tantas cuestiones, uno se pregunta, ¿no podrían las hermandades averiguar el origen de las piezas que adquieren o reciben como donaciones? Y la más, a título personal, que me preocupa, ¿cuándo dejarán algunos de tomarnos el pelo?