La Archicofradía del Carmen de San Cayetano descuenta las jornadas con la mirada puesta en la próxima salida procesional de su imagen letífica que tendrá lugar el próximo 16 de julio. Una jornada en la que la Virgen volverá a discurrir por su habitual itinerario para reencontrarse con la ciudad de Córdoba.
Con motivo de la celebración de su festividad, la corporación de San Cayetano ha desvelado sus estrenos de este año, entre los que destaca un medallón-relicario del s.XVIII, representa la Entrega del Escapulario a San Simón Stock y por el otro lado San Francisco. La orfebrería es de plata sobredorada, así como un medallón-relicario del s.XVIII con una pequeña pintura de la Expectación de la Virgen realizada con verdadero primor. La montura es de oro de ley realizada por la joyería El Toisón, con diseño de Lucio Rodríguez.
La Virgen incorpora, también, una capa realizada por el taller de bordado de la archicofradía, bajo diseño de Pedro José Sánchez Reyes. Se trata de una capa de vistas bordada en oro en diferentes tipos de puntadas y casquillería sobre terciopelo blanco con diseño vegetal, partiendo de una cornucopia. Se completa el diseño con el escudo de la orden en el centro enmarcado por otra cornucopia dentro de un campo de florecillas. Todo rematado por un ancho encaje de oro de 10cm efectuado por el taller de encajes de Alfonso Aguilar.
Ademas, incorpora a su ajuar un airón o tembladera de oro realizada a partir de una moneda del s.XIX de Isabel II con un anillo a juego y un broche realizado a partir de unos pendientes de plata y topacios del s.XIX. En el centro del mismo el escudo de la Orden en plata de ley sobre una lámina de auténtico carey procedente de una caja isabelina también del s.XIX. Bordeando el escudo y con decoración vegetal se sitúan los pendientes, destacando en la parte centran dos aves del paraíso, que nos recuerdan a las que aparecen en el palio a Ntra.Sra. Del Carmen Coronada. El diseño y la ejecución ha sido realizado por la joyería cordobesa Lezque.
Por otro lado se añaden al patrimonio de la Archicofradía una medalla de plata con la silueta de Felipe II, un rosario con cuentas de ojo de tigre y escudos de la orden con cruz de madera y madreperla para Santa Teresa de Jesús. Han colaborado en su ejecución las Madres Capuchinas de la ciudad y un juego de puños de encaje de Bruselas del s.XIX. Donación del grupo joven.
























