La Hermandad Sacramental de la Esperanza de Triana anuncia la atribución de su reciente adquisición, un óleo sobre lienzo de La Piedad, al pintor barroco Esteban Márquez (1652-1696), uno de los principales discípulos de Bartolomé Esteban Murillo.
La identificación ha sido realizada por el catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla, José Fernández López, tras un exhaustivo estudio de la obra.
El cuadro, cuyas dimensiones son 107 x 80 cm sin marco y 123 x 94,5 cm con marco, parece haber sido reentelado en la primera mitad del siglo XIX.
En su ángulo inferior derecho conserva el número “36”, lo que indica su pertenencia a una colección catalogada en su momento. Su marco decimonónico lleva una placa con la inscripción B. Esteban Murillo, lo que en un principio llevó a situarlo dentro del círculo de seguidores del célebre maestro sevillano.
Si bien su relación con el entorno artístico de Murillo es incuestionable, el profesor Fernández López ha determinado que esta catalogación es insuficiente. A partir del estudio de la composición, la expresividad de las figuras y las características técnicas del lienzo, ha concluido que la obra debe atribuirse a Esteban Márquez, pintor onubense cuya producción es fundamental en la primera generación de seguidores de Murillo, junto con Francisco Meneses Osorio y Juan Simón Gutiérrez.
Márquez fue un artista prolífico, con importantes encargos tanto en Sevilla como en otras ciudades. Entre sus obras más destacadas se encuentra la Aparición de la Virgen a Santo Domingo, firmada en 1693 y conservada en la parroquia de Santa María de las Nieves en Fuentes de Andalucía. Ese mismo año realizó el gran lienzo Cristo y la Virgen protectores de la infancia, actualmente en el Paraninfo de la Universidad de Sevilla. Otras piezas suyas proceden del convento de la Trinidad Descalza de Sevilla, aunque hoy se encuentran dispersas en colecciones y museos internacionales. Un ejemplo es la Virgen y el Niño con San Juan de Mata y San Félix de Valois, que pertenece a una colección privada en Miami.
Asimismo, Márquez recibió importantes encargos para el convento de San Agustín de Sevilla y es autor de varios Apostolados, hoy distribuidos en instituciones como la Diputación de Sevilla, la Fundación Cajasol, la Catedral de Sevilla, la Real Academia de Medicina de Sevilla y la parroquia de San Bartolomé. Su Última Cena, otra de sus obras maestras, se conserva en Baylor University, Texas.
El óleo sobre La Piedad, ahora atribuido a Márquez, representa a la Virgen sosteniendo el cuerpo de Cristo tras el descendimiento, acompañada de dos ángeles llorosos a su izquierda y una pequeña gloria de cabezas de querubes en la parte superior derecha. En la parte inferior se encuentran los símbolos de la Pasión.
El profesor Fernández López ha destacado la influencia de grabados italianos en la composición, especialmente del estilo romano-boloñés de Annibale Carracci, lo que confirma la utilización de estampas italianas como fuente de inspiración en la Sevilla del siglo XVII. El uso del color, el dibujo y la expresividad de las figuras refuerzan la autoría de Márquez, quien ya abordó esta temática en una obra similar para la Catedral de Valencia, desafortunadamente perdida en 1936.
Con esta atribución, la Hermandad no solo enriquece su patrimonio artístico, sino que también contribuye a la revalorización de Esteban Márquez, una figura esencial dentro de la escuela barroca sevillana.






