Unas imágenes que no representan a la Hermandad y que deben ser censuradas sin paliativos
La extraña Semana Santa que nos ha tocado sufrir a consecuencia de las inclemencias meteorológicas, está dejando atrás de sí múltiples imágenes para el olvido como las que han circulado en las últimas horas protagonizadas por pasos bajo aguaceros por las calles de Sevilla, Córdoba y otras localidades andaluzas o el vídeo viral de la suspensión de una hermandad de Granada hace unos días en la que una hermana mayor, sin querer, lleva al equivoco a sus hermanos haciéndoles pensar que saldrían a la calle.
Uno de estas escenas extremadamente llamativas y para el olvido se ha producido en la plaza de Capuchinos de Córdoba en los instantes posteriores a la suspensión de la salida procesional de la Hermandad de la Paz y Esperanza. Unas imágenes que se han hecho virales y muestran a un costalero del paso de palio de la Paloma de Capuchinos anunciando a voz en grito y con gestos ostensibles que la cofradía no se pondría en la calle.
Unas imágenes deplorables que han llenado de indignación a muchos hermanos de la Corporación capuchina y a cofrades de otras hermandades, que entienden que las formas son manifiestamente mejorables, y que hay que tener mucho cuidado con lo que se hace teniendo en cuenta que hoy todo el mundo lleva una cámara en la mano.
Un video que, con independencia de las potenciales medidas disciplinarias que se adopten en el seno de la cuadrilla y/o la Hermandad, no puede ir en menoscabo de la extraordinaria compostura que demostró todo el cortejo de la Corporación capuchina, desde el nazareno que lleva la cruz de guía hasta el último costalero. Unas imágenes que no representan a la Hermandad y que deben ser censuradas sin paliativos.





