El cirineo | Gracias San Pablo, gracias chicos del coro: pa’ vosotros, Los Reyes y pa’ mí, La Salud

Durante meses asistimos a un bochornoso ejercicio de acoso y derribo contra la Banda de la Salud, una excelente formación musical de Córdoba que había tenido la osadía llegar a Sevilla y sentar sus reales por sus calles, provocando el aplauso generalizado y el reconocimiento de hermanos de la Hermandad de San Pablo y de muchos cofrades de la ciudad de la Giralda.

Pese a todo, tuvimos que soportar -con vergüenza ajena- una repugnante campaña perpetrada en un programa de la televisión local sevillana, presentado -aunque manda otro- por un jovencito que demuestra sistemáticamente que no tiene ni puta idea ni de periodismo, más allá de clonar el formato del Chiringuito, clonado a su vez de Crónicas amarcianas y el famoso programa del Mississippi de Pepe Navarro y adaptarlo al mundillo cofrade, aderezandolo luego con tres o cuatro iluminados con título universitario para dar la apariencia de culto, ni de Semana Santa, y no voy a entrar en detalles. Basta con escucharle abrir la boca para soltar sandeces.

Pues como les decía, tuvimos que soportar durante meses un patético y miserable ataque contra la banda cordobesa con el único objetivo de meter con calzador a su sustituta, la Agrupación Musical Virgen de los Reyes, cuya calidad actual -que nada que ver con la que tenía durante unos años- no necesita de semejante campañita. Una banda cuyo community manager fue durante bastante tiempo copresentador junto al jovencito.

Una campaña que provocó mucha indignación en Córdoba, en el seno de la banda, de la hermandad a la que pertenece, y de otras hermandades que tienen la fortuna de contar con sus servicios y que fue perpetrada por ciertos personajillos, alguno de ellos también con intereses en el asunto, que ha desaparecido de los focos últimamente, quisiera pensar que por vergüenza por sus acciones, pero para tener vergüenza hay tener honor y vestirse por los pies. Y otros, ladrando gilipolleces del calibre de atreverse a afirmar que un banda no está trabajada por haberla escuchado en unos videos… Como lo oyen.

Hoy, Miércoles Santo de 2025, solo puedo decirles una cosa, a los miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad de San Pablo y a los personajillos que perpetraron esta asquerosa campaña: gracias. Gracias de todo corazón. Presenciando a la hermandad de San Pablo, protagonizando un traslado de vuelta desde las ocho de la mañana hasta casi las doce y media he imaginado a la Banda de la Salud, trasladándose a Sevilla después de haber acompañado a su hermandad de la Agonía hasta altas horas de la madrugada, y cumpliendo con su labor de manera impecable tras el misterio del Cautivo de San Pablo y he pensado que no es lo mismo acompañar al misterio de Humildad y Paciencia después de descansar toda la noche. Porque, aunque me consta que capacidad, fuerza, técnica y personal tiene más que de sobra, son humanos, como todos los músicos del mundo. Y si la Banda de la Salud va a Sevilla a tocar a un traslado hubiera ido con todo lo que tiene, no como hacen otras, que reservan efectivos, ya las fotos me remito.

Así que, amigos de San Pablo, chicos del coro: Gracias. Gracias por haber hecho posible que la Banda de la Salud esté hoy con los cinco sentidos en acompañar a mi hermandad, a mi Cristo, a quien rezo cada día. El mismo al que dejó tirado en la calle la banda sustituta un vergonzoso e infame Miércoles Santo de infausto recuerdo, cuando aún iba debajo de las trabajaderas del Humilde Rey de los Cielos. Gracias de todo corazón. Para vosotros los Reyes y para mí, la Salud, que esta no va a salir corriendo.