El cirio | Agosto, ¿es un mes mariano?

Tradicionalmente, los católicos siempre hemos prestado especial atención a los meses de mayo y octubre dedicados a Nuestra Santísima Madre. Pero ¿cuántos de nosotros sabemos que agosto también es un mes mariano? Mirad en este tiempo que la actividad cofrade cesa un poco, me he parado a pensar que Agosto tiene numerosas fiestas hacia la Virgen y podemos preguntar, Agosto ¿es un mes Mariano?

Mirad, en Mayo los católicos ofrecen a Nuestra Señora, tanto en la iglesia como en la intimidad del hogar, un homenaje especialmente ferviente y amoroso de oración y veneración. Esta costumbre de dedicar el mes de mayo a la Santísima Virgen surgió a finales del siglo XIII.

Luego está Octubre, que también está dedicado a la Virgen, concretamente al mes del Rosario. El origen se remonta a la Alta Edad Media. Cada mes de octubre se dedica al Santísimo Rosario, principalmente porque el 7 de octubre se celebra la fiesta litúrgica de Nuestra Señora del Rosario. Fue instituida para honrar a la Santísima Virgen María por la protección que brinda a la Iglesia en respuesta al rezo del Rosario por parte de los fieles. Pero Agosto es…. ¿un mes mariano?

Los católicos no saben que agosto también es un mes mariano. Aunque la solemnidad de la Asunción se celebra el 15 de agosto, se considera un acontecimiento litúrgico aislado; nadie se pregunta por qué se celebra en agosto. La Asunción de María ya se celebraba en Occidente bajo el Papa Sergio I en el siglo VIII y el Papa León IV la confirmó oficialmente. Se convirtió en una celebración integral de la devoción popular a María que floreció a partir de la Edad Media. En 1950, el Papa Pío XII la definió como dogma para la Iglesia Católica.

Aunque la Asunción es una de las cuatro solemnidades principales después de las fiestas de la Ascensión, Todos los Santos y Navidad, todo el mes de agosto está tradicionalmente dedicado al Inmaculado Corazón de María. Esta devoción de larga data –en la que se venera el corazón físico de María –y no se adora de la misma manera que el Sagrado Corazón de Jesús –porque está unido a su persona y es la sede de su amor, especialmente por su divino Hijo, Jesucristo– recibió un nuevo énfasis cuando, en 1925 y 1926, Nuestra Señora se apareció a Lucía Dos Santos, la mayor de las videntes de Fátima. En estas visiones, Nuestra Señora pidió la práctica de los Cinco Primeros Sábados para ayudar a reparar las ofensas cometidas contra su Inmaculado Corazón por las blasfemias y la ingratitud del pueblo. (Esta práctica es paralela a la devoción de los Nueve Primeros Viernes en honor al Sagrado Corazón). 

Seguirá….