El cirio | La Cuaresma, tiempo de… (I)

Hace unos días que hemos entrado en el tiempo de Cuaresma y este es para los católicos, tiempo de conversión, de arrepentimiento, de oración, de cambiar nuestras actitudes, de regenerar nuestra alma, de buscar y encontrar a Cristo, de hacernos un hombres nuevos en camino hacia la Pascua de la Resurrección.

Estos cuarenta días, tienen un significado muy importante para los cristianos, número importante como “ideal o necesario” para ganar u obtener algo significativo y que transciende, como Noé en el Diluvio, los cuarenta días que estuvo lloviendo para lograr la purificación del pueblo judío, en el tiempo en que Moisés caminó por el desierto con el pueblo de Israel durante cuarenta años para llegar a la tierra prometida y el tiempo en que Cristo estuvo ayunando en el desierto, para prepararse y asumir su Pasión, Muerte y Resurrección.

En la Cuaresma la Iglesia nos pide, siguiendo lo que Jesucristo nos dice en el Evangelio, el ayuno, la oración, la limosna. Y esto es importante, muy importante que los cristianos lo tengamos en cuenta en la Cuaresma.

El ayuno, la oración, y la limosna se puede interpretar, desde muy diversos ángulos, ya que, se puede hacer literalmente, es decir, ayunar en la comida (quitarnos de comer algo que nos guste o respetar la abstinencia de los viernes de cuaresma de no comer carne o productos derivados), o tal vez de otra forma, como puede ser quitándonos de, por ejemplo, estar tanto tiempo conectados con el telefono móvil a las redes sociales, de ver tanto la televisión, etc…

La oración, que no hace falta hacerla necesariamente desde una Iglesia (aunque es aconsejable que, durante estos cuarenta días, al menos una vez a la semana, nos podamos acercar hacia un Templo a participar en la celebración de la Sagrada Eucaristía) pues se puede hacer perfectamente caminando, en casa, en el trabajo o haciendo deporte, sencillamente hablando con Dios y contándole nuestras “cosas”.

Y la limosna que tampoco necesariamente tiene que ser dando algo o alguna donación a personas o entidades que lo necesiten (que también es necesario, aconsejable y preciso hacerlo), sino que puede ser en la entrega de nuestro tiempo a los demás, llámese Cáritas, asilos, personas enfermas o necesitadas de compañía, de nuestro cariño hacia aquellos que, tal vez nos caen “mal”.

Seguirá….