A vuelta estamos con las cofradías después de un tiempo de asueto necesario. Pero todo llega a la calma y este año ha sido en el que se han podido tomar y disfrutar de estas ansiadas vacaciones más que nada para desconectar de las procesiones, pasos, pasitos, salidas extraordinarias. Y todo ello con polémicas varias que no hacen desfallecer al más ‘torta’ en esto de las cofradías.
No les voy a contar a qué he dedicado el tiempo libre que me ha dejado el descanso cofrade porque mi vida privada es mía y somos solo testigos y notarios de la realidad que ocurre a nuestro alrededor. Jamás protagonistas de nada.
Eso es lo que pienso cuando veo a un periodista hablar más de su vida que de la información. Sí puedo adelantarles que no he ido a los JJ.OO., ni me he visto en Venezuela a ver cómo un tirano vuelve a hundir a su pueblo.
Lo que sí puedo afirmar es que uno vuelve con fuerzas renovadas. Aunque al tomar contacto con el mundo cofrade he visto que la cosa está tal y como la dejé. Bandas que se inventan que se van a disolver y renacen con más fuerza, capataces que se pelean entre ellos, martillos de los que todo el mundo habla y que tienen la vacante libre y cuadrillas que dentro de nada comenzarán a igualar.
Vuelta cofrade con más de lo mismo. Como el juego de niños de querer cambiar la Carrera Oficial a las Tendillas , o si Cañero saldrá finalmente el Miércoles Santo, multitud de frentes abiertos que iremos resolviendo poco a poco.





