La Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Sangre precisa que su cortejo alcanzó los 365 participantes, frente a los 156 reflejados en el documento oficial
La Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Sangre ha salido al paso de los datos difundidos esta semana por la Agrupación de Cofradías en su informe oficial sobre la pasada Semana Santa, en el que se detallan, entre otros aspectos, las cifras de participación de las distintas corporaciones penitenciales. La Junta de Gobierno de la cofradía del Martes Santo ha querido aclarar públicamente que los datos ofrecidos en dicho informe no se corresponden con la realidad de su cortejo, y atribuye esta divergencia a un malentendido derivado de la entrega parcial de la información por parte de la hermandad.
El completísimo documento elaborado por la vocalía de estación de penitencia de la Agrupación cifraba en 156 los integrantes del cortejo cisterciense, incluyendo hermanos con y sin hábito, acólitos y mantillas. Un número que, según la hermandad, distorsiona la imagen real de su participación procesional y no hace justicia con la magnitud de una cofradía con cinco décadas de existencia en la Semana Santa cordobesa.
En conversación con Gente de Paz, la Junta de Gobierno de la corporación ha ofrecido los datos exactos del reparto de papeletas de sitio para este año, que elevan el número total de integrantes a 365 personas. De ellas, 54 eran monaguillos, 159 hermanos de luz, 21 acólitos, 64 portadores de insignias, 12 servidores, 26 costaleros y 29 fieles que ocuparon sitios cero, sin participar en el desfile pero abonando su papeleta como gesto de compromiso con la cofradía.
La propia hermandad subraya que los costaleros que figuran en el listado son exclusivamente hermanos con papeleta, aunque matiza que se está fomentando que todos, sin excepción, formalicen su presencia mediante la obtención de este documento interno. Así, únicamente teniendo en cuenta a nazarenos, acólitos, portadores de insignias y monaguillos, la presencia efectiva en el cortejo alcanzaría ya los 298 integrantes, lo que, según la corporación, resulta mucho más acorde al peso histórico y devocional de una hermandad que demuestra cada año su especial sensibilidad con la figura del nazareno celebrando una exaltación a esta figura imprescindible para la propia existencia de la Semana Santa tal y como la conocemos en la actualidad,
Con esta aclaración, el Císter ha querido evitar interpretaciones erróneas que puedan afectar a su imagen pública, máxime en un año en el que la participación ha sido especialmente nutrida, mostrando una cofradía en pleno estado de madurez y expansión. La Junta de Gobierno ha reiterado su disposición a colaborar con la Agrupación de Cofradías para que estos datos sean corregidos en futuras actualizaciones del informe oficial.





