Con un estilo musical propio, no es menos cierto que tras el misterio de La Sangre no se ha podido disfrutar por completo del mismo
El Martes Santo de 2026 será diferente para la Hermandad del Císter de Córdoba, en lo que al acompañamiento musical del misterio de la Sangre se refiere. Y es que, como ha anunciado la cofradía de Capuchinos, la banda de cornetas y tambores del Cautivo de Málaga no seguirá poniendo sus sones al titular de la corporación cordobesa.
Con esta separación de caminos se pone fin a un trayecto de siete años, cuando en otoño de 2018 se anunciaba el acuerdo entre ambas instituciones. Una etapa en la que la formación de la Costa del Sol ha dado muestra de ser una de las mejores del género.
Con un estilo musical propio, no es menos cierto que tras el misterio de La Sangre no se ha podido disfrutar por completo del mismo, ya que la cofradía del Martes Santo siempre ha mantenido una apuesta clara por las marchas de corte clásico.
Una situación similar a la que sucedió en 2017 y 2018, cuando tras el misterio sonaba la banda de cornetas y tambores San Juan Evangelista de Sevilla, cuya andadura con la hermandad cordobesa fue relativamente breve.
En el comunicado emitido al efecto a sus hermanos la corporación ha querido dejar constancia de que esta decisión no obedece a desacuerdo alguno ni a malentendidos con la banda, cuya trayectoria junto a la Hermandad ha estado marcada por la armonía y la mutua estima.
“Queremos agradecer a todos sus componentes, así como a su junta directiva, el compromiso, la entrega, la profesionalidad y el trato cercano que nos han brindado durante tantos años”, señala el comunicado. “Su acompañamiento ha engrandecido nuestras estaciones de penitencia, convirtiéndose en parte de la memoria sonora de nuestra Hermandad”.
Concluye así una etapa significativa en la historia reciente de la Hermandad del Císter, marcada por la estrecha vinculación entre la música procesional y la devoción cofrade. La Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Málaga deja tras de sí el recuerdo de cinco años de acompañamiento de gran nivel cada Martes Santo, formando ya parte del legado sonoro de la corporación.





