El Corpus Christi es una de las celebraciones religiosas más importantes de la ciudad hispalense, de gran arraigo y devoción, que conmemora la Eucaristía. Es considerada la gran procesión de la ciudad, de Sevilla con representación de las autoridades, el clero y las diferentes instituciones religiosas y civiles.
El jueves de Corpus, festivo, se engalana el recorrido para la ocasión estableciéndose en la Plaza de San Francisco un altar con dos grandes arcos conmemorativos, que este año recrearon la puerta de la Iglesia de la Parroquia de Nuestra Señora de los Dolores de la barriada sevillana del Cerro del Águila, con motivo de su 75 aniversario.
Las calles, casas y escaparates se adornan con diversos altares, mantones e imagen de vírgenes y santos, conformando una estampa única que forma parte de la más honda tradición sevillana.







































