El Cristo de la Buena Muerte de la Hiniesta presidirá el Vía Crucis de las Hermandades de Sevilla en 2026

La Sección de Penitencia del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, con el respaldo de la Junta Superior, ha acordado que el Santísimo Cristo de la Buena Muerte, titular de la Hermandad de la Hiniesta, sea la imagen que presida el Vía Crucis Penitencial de las Hermandades de Sevilla durante la Cuaresma del año 2026.

La corporación del barrio de San Julián será, por tanto, la protagonista de esta cita de carácter piadoso que reúne cada año a toda la Sevilla cofrade en torno a una de sus devociones más emblemáticas. La elección supone un nuevo reconocimiento a la profunda espiritualidad y valor artístico de esta imagen, una de las creaciones más notables del escultor Antonio Castillo Lastrucci.

El Cristo de la Buena Muerte es una talla completa en madera de cedro policromada, de 1,76 metros de altura, en la que su autor logra una serena reinterpretación de los modelos clásicos de Juan Martínez Montañés y de su discípulo Juan de Mesa. Esta obra, considerada una de las más equilibradas y sobrias del taller de Lastrucci, fue bendecida el 3 de abril de 1938 por el vicario Jerónimo Armario y Rosado en la iglesia de San Luis de los Franceses, templo que acogió temporalmente a la Hermandad tras los incendios sufridos en San Julián y San Marcos.

El crucificado, cuyo coste ascendió en su día a 3.500 pesetas, procesionó por primera vez el Domingo de Ramos de 1938 desde la iglesia de Nuestra Señora de Consolación (Los Terceros). En aquella ocasión figuró solo en el paso, ya que la imagen de María Magdalena, que hoy lo acompaña en el misterio, no sería incorporada hasta el año 1944.

Con esta designación, el Consejo de Hermandades rinde homenaje a una obra esencial del arte sacro sevillano y a una corporación con una profunda trayectoria devocional, que se prepara ya para vivir una Cuaresma de 2026 cargada de significado histórico y espiritual.