El Cristo de la Buena Muerte presidirá en posición vertical el Vía Crucis de las Hermandades de Sevilla en 2026

La Hermandad de la Hiniesta ha confirmado oficialmente que el Santísimo Cristo de la Buena Muerte presidirá el Vía Crucis Cuaresmal organizado por el Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla en el año 2026, estableciéndose además que la imagen lo hará en posición vertical, tras un exhaustivo análisis técnico de sus dimensiones y de las características del recorrido previsto.

Decisión adoptada tras el análisis técnico y comunicada en Cabildo General

La Junta de Gobierno de la corporación, una vez estudiados con rigor los aspectos técnicos relativos al formato de la imagen y a su viabilidad procesional, ha determinado que el Crucificado presida el rezo penitencial erguido, decisión que ha sido trasladada formalmente a los hermanos en Cabildo General, garantizando así la adecuada conservación de la talla y el correcto desarrollo del acto piadoso.

Designación acordada por el Consejo de Hermandades

La Sección de Penitencia del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, con el respaldo de la Junta Superior, ha acordado que el Cristo de la Buena Muerte, titular de la Hermandad de la Hiniesta, sea la imagen central del Vía Crucis Penitencial de las Hermandades durante la Cuaresma de 2026. Esta designación sitúa a la corporación del barrio de San Julián como protagonista de una de las convocatorias devocionales más significativas del calendario cofrade sevillano.

Reconocimiento a una imagen emblemática y a una corporación histórica

La elección supone un nuevo reconocimiento a la hondura espiritual y al valor artístico de esta imagen, considerada una de las creaciones más notables del escultor Antonio Castillo Lastrucci. El nombramiento destaca igualmente la trayectoria devocional de la Hermandad de la Hiniesta, que se prepara para vivir una Cuaresma de especial relevancia histórica y religiosa.

Características artísticas y filiación estética de la talla

El Santísimo Cristo de la Buena Muerte es una talla completa en madera de cedro policromada, con una altura de 1,76 metros, en la que su autor alcanza una serena reinterpretación de los modelos clásicos de Juan Martínez Montañés y de su discípulo Juan de Mesa. La obra está considerada una de las más equilibradas y sobrias surgidas del taller de Castillo Lastrucci, destacando por su contención expresiva y su depurada composición formal.

Bendición, contexto histórico y primeros cultos externos

La imagen fue bendecida el 3 de abril de 1938 por el vicario Jerónimo Armario y Rosado en la iglesia de San Luis de los Franceses, templo que acogió de manera provisional a la Hermandad tras los incendios sufridos en San Julián y San Marcos. El coste de la talla, en el momento de su realización, ascendió a 3.500 pesetas, dato que forma parte de la memoria histórica de la corporación.

Primera salida procesional y configuración del misterio

El Crucificado procesionó por primera vez el Domingo de Ramos de 1938 desde la iglesia de Nuestra Señora de Consolación, conocida como Los Terceros, figurando entonces en solitario sobre el paso. La imagen de María Magdalena, que actualmente lo acompaña en el misterio, no sería incorporada hasta el año 1944, completando así la iconografía del conjunto.

Una Cuaresma de 2026 marcada por el significado espiritual y patrimonial

Con esta designación, el Consejo de Hermandades rinde homenaje a una obra esencial del arte sacro sevillano y a una corporación de honda raigambre devocional, que afronta ya la Cuaresma de 2026 como un tiempo cargado de simbolismo, memoria histórica y profundidad espiritual para toda la Sevilla cofrade.