El Cristo de la Salvación, el origen de la Hermandad de la Macarena

La Hermandad de la Macarena se fundó a finales del siglo XVI en la Iglesia Conventual de San Basilio. Varias personas devotas con el deseo de servir a Dios, y ejercitarse en obras de piedad y caridad decidieron instaurar el culto a un Crucificado y a Nuestra Señora de la Esperanza (casualmente era la patrona de los Basilios, orden instalada en el primitivo templo de la Macarena).

La hermandad realiza por primera vez estación de penitencia el 5 de abril de 1624. Antes de este momento sus hermanos acompañaban cada año a los titulares de la hermandad de la Humildad, un hecho asiduo en Sevilla en el siglo XVII. Una vez que la cofradía sale en solitario quiere realzar la imagen de su titular encargando una nueva imagen al escultor Pedro Nieto en 1630.

El año 1653 cambió el devenir de esta hermandad que se trasladaba a la parroquia de San Gil, instalándose sus titulares en una capilla propia. Al año siguiente, los hermanos agregaron a su regla cinco capítulos más, en los cuales disponían que su advocación en lo sucesivo fuese: De la Sentencia de Muerte que dieron á Cristo Nuestro Redentor y María Santísima de la Esperanza. El Crucificado desaparece del título de la corporación aunque un capítulo de esta reforma de las reglas cita que continuara la devoción al Santo Cristo a través de una misa cantada todos los viernes en la parroquia de San Gil.

Sin embargo, el Crucificado sigue realizando estación de penitencia junto con los otros dos pasos de la cofradía, el Cristo de la Sentencia y la Virgen de la Esperanza, hasta que en 1720 el Crucificado deja de salir para quedar alojado en San Gil hasta su desaparición el 18 de julio de 1936.

Los rasgos morfológicos de la talla nos recuerdan a las formas manieristas del Cristo de Burgos, obra realizada por el salmantino Juan Bautista Vázquez “El Viejo”, 1573, con el cual mantuvo relaciones profesionales Andrés de Ocampo, tío y maestro de Francisco de Ocampo y Felguera, a su vez maestro de Pedro Nieto, imaginero de este crucificado.

Respecto a la advocación del Crucificado hay dos posibles nombres: Cristo del Amor y Cristo de la Salvación. Actualmente la hermandad de la Macarena tiene una talla con esta última advocación que recuerda a su primitivo titular. Se trata del Santísimo Cristo de la Salvación que se conserva en un retablo de la Basílica de la Esperanza Macarena. Fue esculpido por Luis Ortega Bru en 1952.