José María Ruiz Montes ha terminado la última de sus obras, un imponente crucificado, de tamaño natural, bajo la advocación del Perdón que ya se encuentra en Ciudad Real, ciudad que será testigo de la bendición de la imagen el próximo 10 de julio. Realizada en madera de cedro, el imaginero malagueño ha querido reflejar cómo Cristo intercede entre los fieles y Dios.
Su destino ha sido la Parroquia de Nuestra Señora de Gracia, en Puertollano, estando actualmente expuesto en el altar de la Virgen de Gracia hasta que sea presentado oficialmente a los vecinos, hecho que se producirá a partir de las 20:30 horas del próximo miércoles. Durante el acto actuará la Coral Polifónica Santísima Trinidad, de Torralba de Calatrava, estando presente el autor del crucificado. Después será el momento de la bendición por parte del párroco del templo, Pedro Crespo, quien contactó con el imaginero a través de internet, donde descubrió la producción artística de este joven escultor y quedó impresionado por el realismo de sus imágenes.

Con una altura de 1,95 cm., el crucificado se encuentra sobre una cruz que supera los cuatro metros de altura. Esta, rematada en tintes y cera, está rematada por una cartela donde puede leerse “Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum” (INRI). Su autor ha querido reflejar el momento en el que Cristo dijo “Padre, perdónalos porque no saben lo que hace”, presentes en el Evangelio de San Lucas (23, 34), aunque también ha querido que se recogiese el perdón eterno a las personas que buscan reconciliarse con el Padre. El crucificado, agotado, mira hacia arriba en uno de sus últimos momentos antes de expirar.
En cuanto a la policromía, está realizada al óleo con pulimentos en las bases, con veladuras. La corona está tallada en el bloque del cráneo, con la particularidad de que posee espinas naturales.





