¿El día en que se fundaron Los Servitas?

La fecha de la fundación de la Hermandad de Los Servitas es un auténtico misterio. Si bien tradicionalmente se esgrime la fecha del 16 de agosto del año 1696 como la de la fundación de la corporación, habida cuenta de que fue este día cuando fueron aprobadas sus primeras Reglas, se desconoce su origen y cuándo se inició su actividad que es manifiestamente anterior ya que en el propio decreto de erección inserto en las mismas, se consigna como fundada nuevamente dando culto a un pequeño grupo de la Piedad datado en el S. XVI y que la Hermandad conserva en una pequeña hornacina en el presbiterio de su Capilla. Una refundación derivada del impulso surgido en toda Europa por la Orden Servita.

En 1720, tuvo lugar un hecho trascendental para la primitiva Hermandad de Ntra. Sra. de los Dolores, ya que el Prior General de los Siervos de María, Fray Sotero María Caballi, le concedió licencia para fundar en su Capilla una Orden Tercera de esta Congregación, más conocida corno «Servitas». A partir de este acontecimiento esencial en su devenir histórico y gracias a la devoción de sus hermanos, la Cofradía cobra un auge inusitado, encontrándose entre sus hermanos el rey Carlos III, gran cantidad de Nobles, Prelados, Jueces, profesores de la Universidad, canónigos y oro personajes de la alta sociedad siendo también origen de gran cantidad de hermandades en el ámbito provincial. 

Alrededor de 1730, la Hermandad siente en seno la necesidad de incorporar imágenes de tamaño natural, encargándolas al hermano y gran escultor Joseph Monte Dóca que influido por el grupo primitivo realiza las actuales, joyas de la imaginería sevillana, recibiendo a través de los tiempos numerosos elogios de los tratadistas del arte. En 1779 Su Majestad Carlos III le entrega los títulos de Real e Ilustre. 

A principios del siglo XIX los duques de Medinaceli ejercen un cierto mecenazgo sobre esta Hermandad, llegando a ser la propia duquesa Camarera de la Virgen en el año 1801. Cuando las tropas francesas invaden la ciudad de Sevilla, los logros conseguidos por los hermanos quedan frustrados, pues al cerrarse al culto su capilla se perdió en gran parte la devoción a los Dolores de Nuestra Señora, y con ello la vida de la Hermandad. Con la revolución de 1868 y la guerra civil de 1936 la situación agravó aún mucho más la decadencia y la pérdida de materiales de la Corporación, donde influyó también el incendio de la iglesia de San Marcos.

A pesar de todos estos dramáticos contratiempos la corporación se reorganiza en 1955 gracias al esfuerzo de unos jóvenes cofrades que retoman el espíritu servita y las peculiaridades propias de esta Hermandad, en parte gracias al tiempo en el que la parroquia de San Marcos pasó a residir provisionalmente a la capilla de la Hermandad. Con este resurgir comienza a hacer estación de penitencia durante algunos años por las calles de su barrio.

En 1971, y tras largos años de postración, el Cardenal D. José María Bueno Monreal, transforma la Hermandad en Cofradía de Penitencia, culminando un largo proceso de reactivación fruto de la perseverancia de sus hermanos. En 1981, sale por primera vez la Imagen de María Santísima de la Soledad en un «paso» de líneas renacentistas. Esta imagen es obra primitiva del taller de Antonio Castillo Lastrucci, que fue remodelada por el hermano imaginero Antonio Joaquín Dubé de Luque.

Tiene su sede canónica en la capilla de Nuestra Señora de los Dolores, situada a la espalda de la iglesia de San Marcos, en la calle Siete Dolores de Nuestra Señora; una pequeña capilla de planta rectangular que se levanta a mediados del siglo XVIII.


Fuente Documental Hermandad de Los Servitas