En mi Huerto de los olivos, Opinión

El estoicismo cofrade

¿Conocen a Zenón de Citio? Este filosofo de ética personal vivió por aquel principio de siglo III a. C., y puso de manifiesto una filosofía de ética personal basada en un sistema lógico y sus puntos de vista sobre el mundo natural. O sea, que los estoicos decían que si las cosas sucedían era por la ley causa efecto, que no se puede controlar lo que sucede a nuestro alrededor, pero sí los pensamientos sobre ello.

En base a esta introducción, me baso para nombrar este artículo de hoy. Y es muy sencillo, porque hay veces que en nuestras cofradías casi que nos da igual lo que suceda y para ser más exactos y concretos, que mientras los problemas no me salpiquen, que se lo coman otros.

Así, que cuando un cofrade coge el toro por los cuernos de una hermandad, ante la pasividad de muchos de sus hermanos se puede hacer casi eterno en el puesto o cargo. Gracias a Dios, solo se puede estar ocho años seguidos rigiendo los designios de una hermandad ante la pasividad senequista cofrade.

Aunque algunos, pasados esos años mueven a sus títeres y apósitos a su antojo para seguir tejiendo desde sus redes, las brozas cual araña lo hiciera. No quiere decir que lo hagan mal ni bien, hacen de su capo un sayo y así les va a nuestras corporaciones.

Lo peor de todo esto, es la mirada a la otra orilla, del máximo organismo de nuestra religión, como que no se quiere enterar o prefiere no enterarse de nada.

No sabemos qué es mejor o peor, la condescendencia de unos o la pasividad de otros. O sea, que los que disponen seguirán disponiendo a su entero antojo.

Así que llegamos a otra ola de calor que nos hará pensar más en el fresquito del aire acondicionado, en las piscinas y playas, en vez de afrontar los movimientos sibilinos de esas arañas pendientes de quien cae en su maraña.