El Programa de Estudio de Identificación y Actualización de la Realidad de las Hermandades y Cofradías presentado por el Instituto de Investigación Concepto y financiado por la Diócesis, ofrece, según sus propios autores, una radiografía detallada del estado actual de estas corporaciones en la diócesis de Córdoba, abordando su análisis desde cuatro dimensiones fundamentales: organizativa, formativa, caritativa y pastoral.
Según sus autores, el informe, dirigido por Ricardo Castilla, se ha desarrollado con la participación de cofradías y consiliarios, sustentándose en un «amplio trabajo» de campo que incluye la friolera de 270 entrevistas realizadas, de las cuales 226 fueron completadas, lo que ha permitido el análisis de 23.583 respuestas recogidas entre el 28 de noviembre de 2025 y el 2 de enero de 2026, junto a 580 sugerencias y aportaciones cualitativas.
Pese a la contundencia con la que el estudio ha sido expuesto, este medio ha podido comprobar que ninguno de los hermanos mayores consultados por esta redacción ha sido partícipe del mismo, lo que introduce un elemento de distanciamiento respecto a la representatividad efectiva de sus conclusiones.
El estudio asegura una implicación insuficiente y una desconexión social
Entre los resultados más significativos, el estudio afirma como fenómeno recurrente la falta de implicación de los hermanos en el día a día de las hermandades, acompañada de una cierta desconexión con la sociedad contemporánea. Esta apreciación, según el propio documento, se produce en paralelo a un auge del interés social por estas expresiones culturales, patrimoniales y de fe, cuya responsabilidad recae en las propias corporaciones.
El análisis sostiene que estas dificultades no responden únicamente a factores externos, sino también a dinámicas internas que deben evolucionar, proponiendo la adopción de nuevos modelos de gestión, tanto en el plano interno como en la relación con la diócesis y las agrupaciones, así como una transición hacia un liderazgo de carácter participativo.
La caridad como elemento cohesionador y la formación como reto pendiente
El estudio destaca que la dimensión caritativa es la mejor valorada, al configurarse como un elemento transversal de unión, tanto entre los miembros de cada hermandad como entre las distintas corporaciones.
Por el contrario, la formación y la acción pastoral aparecen como ámbitos claramente mejorables, siendo consideradas cimientos esenciales que requieren una atención constante. Según el informe, su desarrollo constituye un factor determinante para el futuro de las hermandades, en la medida en que existe una demanda expresa de potenciación por parte de las entidades implicadas.
Una demanda transversal de cambio y adaptación
Tras el análisis de los datos, el estudio asegura detectar un interés generalizado por la renovación, la adaptación y un mayor compromiso real, identificando una voluntad de fortalecimiento institucional sustentada en la modernización de estructuras y en la adecuación a las exigencias actuales.
En este contexto, se subraya la necesidad de avanzar hacia una profesionalización de la gestión interna, acompañada del desarrollo de modelos organizativos más ajustados a la realidad contemporánea, destacando que “el cambio es ahora” y que dicha adaptación deberá producirse en los próximos años.
Participación, relevo generacional y formación continua
Entre las recomendaciones formuladas, el estudio plantea el refuerzo de planes de participación activa y corresponsabilidad, matizando que estas estrategias deberán adaptarse a las diferentes dimensiones de las hermandades, en función de su tamaño y estructura.
Asimismo, se insiste en la importancia de garantizar un relevo generacional continuo y ordenado, que permita consolidar el futuro de las corporaciones integrando la experiencia acumulada con la necesaria adaptación a los nuevos tiempos, especialmente en ámbitos como la gestión, la comunicación y la relación con la sociedad.
El informe también subraya la necesidad de implantar un plan formativo estructurado por módulos, especialmente dirigido a quienes desempeñan responsabilidades, señalando que la formación constituye un elemento clave de garantía de futuro.
Revisión pastoral, acción caritativa y gestión de datos
Finalmente, el estudio propone replantear la acción pastoral para mejorar su conexión con la realidad social contemporánea, así como definir una gestión adaptada a las nuevas circunstancias en el ámbito caritativo y su difusión.
Del mismo modo, se recuerda la necesidad de abordar la actualización de las fichas de datos de las hermandades, en consonancia con los nuevos marcos normativos de protección y gestión de la información, como parte de un proceso integral de modernización institucional.





