El ‘eterno’ relevo de carrera oficial del que se quejan los costaleros de la Magna

Costal hieles

La crónica | Córdoba vive una Magna de grandes imágenes y de grandes defectos

La Magna que acogía Córdoba este 11 de octubre dejaba una serie de sombras, que se materializaron especialmente en los importantes retrasos, pero sobre todo en un caos organizativo que vio a hermandades entrar en carrera oficial con el orden alterado.

Además se permitió a algunas entrar con acompañamiento musical (de diversa índole) y a otras no. Sin olvidar que solo podían entrar en el interior de la Catedral aquellas cofradías que no regresaban a sus templos. O que algunos hermanos se lamentaran de que, al entrar al Patio de los Naranjos se les obligó a apagar sus cirios. 

También hubo costaleros que se quejaron de que estuvieron “dando vueltas” por el interior catedralicio hasta que definitivamente se colocaron los pasos. Mientras otros han afeado la distancia de los puntos de relevo.

De ese modo, los pasos que accedían al itinerario común llegando desde Doctor Fleming, tuvieron el punto de relevo en Campo Santo de los Mártires, a la par que los que lo hicieron desde el eje Ronda de Isasa – Santa Teresa de Jornet lo realizaron justo antes de acceder a Amador de los Ríos. 

Desde ahí a la Catedral ya no había más que hacer y algunos costaleros se han quejado en redes sociales de ello. En este sentido, los mismos han alegado que el entorno de la judería (por donde transcurre la carrera oficial) es muy duro y que no tiene comparación con el de otras localidades.

De hecho, durante los últimos meses varios capataces han puesto el acento en la dureza del entorno de la Catedral, donde se desarrolla el itinerario común, que cuenta con calles en cuesta y con pendiente lateral. Un extremo que perjudica claramente la labor del costalero, además de ofrecer imágenes (de los palios, especialmente) estéticamente discutibles como las que se pueden observar en la calle Torrijos.