La Hermandad del Gran Poder facilitará empleo a personas de los Tres Barrios donde realizó la Misión Evangelizadora
Lo decía Carlos Colón, el Gran Poder tiene en su mirada dos notas características: la fortaleza de Dios, de lo vino; y la ternura del ser humano. Es la Encarnación elevada a su máxima potencia, por las manos de Juan de Mesa y por una inspiración que solo puede venir de un mismo y único lugar.
De esa parte tan humana habló, mucho antes, Núñez de Herrera, de la ciudad que sale a la ciudad cuando oscurece para que no se vean sus males y, entonces, ella la surca el Dios de los pobres, el Gran Poder, el Señor, el que te comprende con solo un atisbo de su mirada y te planta un escalofrío que ya no se te quita jamás.
Ese Dios de los pobres es eterno y es de los empleados, los que que trabajarán, gracias a la labor social de la Hermandad del Gran Poder en un futuro taller textil en los Tres Barrios en los que estuvo el Señor en 2021 en su Misión Evangelizadora (que como ven sigue más allá de lo procesional), con motivo del cuarto centenario de su hechura y que dejó estampas devocionales, sencillamente, irrepetibles.
Lo hace junto a una conocida marca de ropa, que ya trabaja en el establecimiento y, en cuya lona para tapar el interior de la obra se leen alabanzas a Sevilla, a Dios y la silueta del Señor de Sevilla.
El Arzobispo
La iniciativa ha calado y el propio Arzobispo de Sevilla, Monseñor José Ángel Saiz Meneses, se ha hecho eco de la misma en su cuenta de la red social X, donde -entre otras reflexiones-, ha subrayado que “quizá sólo parezca una flor en el desierto, pero con muchas iniciativas así, los desiertos se convertirían en vergeles”. De eso último el que más sabe es el Dios de la Ciudad, el de los trabajadores a los que ya está ayudando y demostrando que toda vida es la más digna. Eso son las cofradías, eso es Dios.





