El hermano mayor de la Hermandad de la Estrella, Carlos Martín, ha desmentido, en declaraciones concedidas al programa «Sentir Cofrade» de PTV Sevilla, las informaciones que han dado por hecho, en los últimos días, que la Virgen de la Estrella lucirá en su paso los dos palios que son propiedad de la hermandad con motivo de la celebración del XXV aniversario de su coronación canónica, que llevará a la bellísima dolorosa trianera a la Santa Iglesia Catedral, el próximo 31 de octubre para retornar a su capilla, en procesión triunfal, dos días más tarde, tras celebrar una función solemne por esta efemérides, el día de Todos los Santos.
Al respecto, el hermano mayor ha sido rotundo al afirmar que “no está decidido”, reconociendo que “se están barajando distintas posibilidades, viendo el ajuar de la Virgen, pero realmente la Junta de Gobierno no ha decidido nada”, matizando que “a lo mejor algún comentario lo ha interpretado alguien, pero no es una cosa decidida, se está hablando de distintas opciones; ya veremos, cuando se aproxime, qué haremos”, ha zanjado. Pese a todo, ha reconocido que “no se mete mucho en estas cosas, aunque intento que haya una línea”, ya que “los priostes tienen libertad”, subrayando que exponen a la Junta sus ideas” y poniendo en valor que “hasta ahora van acertando”. “No hay que tener inmovilismo ni pasarnos, salirnos del tiesto, los experimentos con gaseosa”, ha comentado. “Yo confío en su criterio y en su sentido común”, ha explicado.

Cabe recordar que la hermandad dispone de dos magníficos palios, el realizado por Rodríguez Ojeda y el de Garduño. El palio de Ojeda fue estrenado en 1891 por la hermandad de la Macarena y que fue adquirido por la Estrella en 1909 a su autor, a quien se le había ofrecido como parte del pago del palio rojo que ejecutaba para la citada hermandad. Su apariencia actual es producto de diferentes actuaciones. La primera de ellas fue realizada por su autor, que sustituye la hojarasca que enmarca la heráldica por coronas en las bambalinas frontal y trasera, pocos años después de su estreno. Ya en posesión de la hermandad, en 1936, se concluye la remodelación de Gómez Millán que le da la identidad conocida en la Hermandad. En esta remodelación, suprime las corbatas, sustituye la gloria, probablemente una inmaculada en su origen, por las Santas Justa y Rufina, titulares de la Hermandad. También cambia la heráldica, cambia los flecos por unos de bellota y modifica el dibujo de las bambalinas laterales. Hacia 1952, se vuelven a cambiar los flecos de bellotas por la malla de oro con borlones de flecos que luce actualmente y que solo los palios de la corporación lucen así en Sevilla.
Por su parte, las bambalinas y el techo de palio diseñados por Antonio Garduño Navas es obra de los talleres de bordados de Fernández y Enríquez. Fue estrenado en 1995 y en unas décadas estas bambalinas y techo de palio han sido una pieza patrimonial indisoluble de los acontecimientos históricos de la corporación. Fue el palio bajo el que se trasladó la Virgen de la Estrella a la Catedral para su Coronación y bajo el que regresó, ya coronada, en la procesión triunfal del 31 de octubre de 1999. También bajo el palio conocido como “el de Garduño” se celebró la salida extraordinaria con motivo del 450 Aniversario Fundacional, el 12 de junio de 2010, y con el que la Virgen de la Estrella ha realizado la Estación de Penitencia en la mayoría de los años de las últimas dos décadas y media.





