Tal y como adelantamos este sábado en Gente de Paz, los titulares de la Hermandad de la Misericordia han sido trasladados a Santa Marta. Apenas unas horas después, José Manuel Maqueda Estepa, hermano mayor de la corporación, ha emitido una carta a los hermanos comunicándoles los detalles del mismo, y explicando las razones que lo han motivado que transcribimos a continuación:
«Queridos hermanos:
Ya habréis tenido noticia por los canales oficiales de la propia Hermandad e incluso por algún medio de comunicación del inicio de las obras de San Pedro. Esta nueva intervención, afortunadamente, no supondrá el cierre al culto de nuestra querida sede canónica.
Se trata de resolver los graves problemas estructurales de los ocho pilares de la nave central del templo. En las obras intermitentes que mantuvieron clausurada la iglesia entre 1985 y 1998 fueron forrados por unas «camisas» de hierro que, desgraciadamente, nunca cumplieron la función para las que fueron ideadas. En esa tesitura, la Parroquia de San Pedro ha afrontado la remoción de todos esos elementos metálicos oxidados e inservibles. Las obras se acometerán pilar a pilar, e implicarán la retirada de solería y las lógicas molestias y suciedad de cualquier obra. La parroquia y los propios responsables de las obras aseguran que éstas estarán concluidas a finales de agosto aunque, en cualquier caso, no hay que dejar de contemplar cualquier contingencia inesperada que alargue la presencia de los obreros.
La pasada semana, acompañado de nuestros mayordomo y vice-hermana mayor, mantuve una reunión con el director de la obra en presencia de nuestro párroco y director espiritual, don Antonio Jurado, en la que pudimos conocer al detalle la verdadera magnitud de esta intervención y las molestias que podía acarrear. Con esos condicionantes se tomó la única decisión posible: trasladar a nuestros titulares pasionistas al Monasterio de Santa Marta durante el tiempo que duren los trabajos. De la misma forma, se tomarán todas las medidas necesarias para preservar del polvo y la suciedad nuestra capilla Sacramental y la urna con las Reliquias de los Santos Mártires de Córdoba.
Hay que recalcar el dato: la previsión —y nuestro deseo— es que las imágenes del
Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de las Lágrimas pasen junto con nuestras queridas hermanas jerónimas los meses de julio y agosto. Pero la vuelta a San Pedro, a día de hoy, no tiene fecha concreta. Mientras tanto, no pueden estar en mejores manos. El traslado —reservado— se verificó en la tarde noche del sábado 6 de julio. La fecha, de alguna manera, ya figura en la historia menuda de nuestra corporación. Muchas de las religiosas jerónimas que rezaron al Cristo y la Virgen durante el largo —y dulce— exilio del 86 al 98 ya no están con nosotros. Tampoco tantos hermanos fundamentales que afrontaron aquel traslado trascendental.
La emoción de los que vivimos el pasado sábado el traslado a Santa Marta y la presentación de las imágenes a nuestras hermanas era idéntica y será inolvidable.
El Cristo y la Virgen te esperan allí, en el Monasterio de Santa Marta, durante las próximas semanas. Han sido colocadas con la máxima dignidad, a un lado y a otro del presbiterio alto de la iglesia. El ejercicio semanal de los miércoles se traslada al templo conventual. Será sobre las 20:45, al concluir la Eucaristía semanal en nuestra capilla del Santísimo y los Santos Mártires de la capilla de San Pedro. Os espero allí desde el próximo miércoles para daros un abrazo personalmente y ampliar o explicar los detalles que sean necesarios. La decisión puede parecer apresurada pero no ha sido nada improvisada.
Aprovecho la ocasión para desearte unas felices vacaciones pidiendo para vosotros y para vuestras familias la bendición del Señor de la Misericordia.«





