La Junta de Gobierno de la Hermandad del Santísimo Cristo de las Aguas y Nuestra Señora de los Dolores de La Puebla de Cazalla emitía un comunicado el pasado mes de junio en el que informaba de la retirada del culto de su Dolorosa con motivo de la intervención en sus manos. Esta intervención era consecuencia del incidente ocurrido el pasado Viernes Santo durante su Estación de Penitencia.
Los trabajos han sido realizados por Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico y ha consistido en la limpieza de las mismas -retirada de cera fundamentalmente-. A posteriori, se ha realizado un estudio radiológico para descartar otras posibles afecciones que, a priori, quedan descartadas. Tras las labores de revisión y limpieza de las manos de Ntra. Sra. de los Dolores, la Virgen será repuesta al culto el próximo viernes, 7 de julio. Dichas manos son las originales de la imagen, siendo ejecutadas por José Montes de Oca en 1717.
Nuestra Señora de los Dolores es obra del escultor José Montes de Oca en 1717, siendo la primera imagen dolorosa documentada de este reconocido escultor. Se trata de una imagen de candelero para vestir de 166 cm de altura, con rostro, cuello y manos tallados y policromados, así como cabellera de pelo natural. Los brazos son articulados y la parte inferior del cuerpo lo configura una estructura de madera con forma cónica. Por su parte, la parte trasera de la cabeza y el torso están abocetados. Los elementos originales que se conservan son la cabeza, el torso (hasta la cintura) y las manos. Los brazos y el candelero son aportaciones de diferentes épocas. El rostro sigue los rasgos característicos del escultor, utilizados con posterioridad en sus imágenes dolorosas. La imagen posee mirada baja, pensativa, nariz fina y recta, entrecejo fruncido, boca entreabierta que muestra la talla de los dientes y la lengua, profundos hoyuelos sobre el labio superior y la barbilla, así como musculatura del cuello marcada. Las manos son carnosas, con hoyuelos y dedos largos. Los ojos son de cristal, con pestañas de pelo natural. Por su rostro caen cuatro lágrimas de cristal, dos en cada mejilla. La policromía es de tonos suaves.





