Córdoba, Internacional

El imaginero cordobés Rafael Sanchez García sigue dejando su impronta al otro lado del Atlántico

Al otro lado del océano, más concretamente en Colombia, se traza un lazo de unión entre Córdoba y Envigado, ciudad en la que un cordobés de adopción, se instaló años atrás para que de sus manos saliesen esculturas que los hermanos colombianos veneran con devoción. Como ya contamos en Gente de Paz, el escultor español realizó la talla de cristífera de la Cofradía del Santo Entierro el pasado año, dotando así a la hermandad colombiana, de la imagen de Jesús yacente, una imagen que de alguna manera vinculó a Sánchez con la cofradía que como último trabajo, le encargó la realización del paso -llamado andas en el país sudamericano- sobre el que Jesús Yacente, transite las calles de la feligresía.

Así, el pasado sábado, tuvo lugar la bendición de dichas andas en cuya realización, ha trabajado Jhony Alveiro Ibarra que ha realizado la fase de carpintería, y el propio escultor que al diseño de las andas, se suman algunas tallas y la pintura de la losa sobre la que descansa la imagen. Las andas, se completan con 14 pinturas que contienen estaciones del Via Crucis pintadas al óleo y realizadas por D. Ramón Cárdenas Gómez, y un total de 12 tulipas que simbolizan la presencia de los doce apóstoles. En esta primera salida, el paso podrá disfrutarse en madera, finalizando en los próximos años con dorado fino.

Sánchez García nacido en 1979 en la capital de España, obtuvo el Graduado Superior en Artes Plásticas en la especialidad de talla en madera por la Escuela de Artes y Oficios “Mateos Inurria” de Córdoba en el período comprendido entre los años 1997-2002. Durante el último año y medio de formación compartió taller en la calle Ramírez de las Casas Deza con Antonio Bernal Redondo y Francisco Romero Zafra. Posteriormente abrió su propio taller de escultura en el año 2002 en Aguilar de la Frontera, siendo en ese año cuando realiza la talla de su primera dolorosa de tamaño natural que aún conserva en ese taller.

Ya en 2012 viaja por primera vez a Colombia para instalarse y casarse en la ciudad de Medellín, donde el primer encargo no se hace esperar mucho para llegar a tallar su primera escultura en Colombia, un crucificado de tamaño académico para el denominado barrio de Belén. Es en 2014 cuando Rafael Sánchez se instala finalmente en el país, en el municipio de Envigado y empezar ahí su nueva andadura en la imaginería. Una andadura que sigue fructificando a base del trabajo y constancia del artista madrileño.