El juez rechaza las alegaciones de La Merced en el caso de la caída por la cera

Continua coleando, pendiente de fecha del juicio, que está a punto de quedar fijada, el caso del motorista que sufrió una caída la mañana del Martes Santo de 2015, por la que resultó con algunas heridas. La caída se produjo en una vía por la que el día anterior solamente había transitado el cortejo de la hermandad de la Merced, con lo que se pudo determinar que la cera que provocó el siniestro procedía de los nazarenos de la corporación de San Antonio de Padua.

La persona accidentada reclamó al Ayuntamiento y se abrió un juicio por la vía de lo Contencioso que se cerró, en principio, con una concurrencia de culpa compartida entre el Ayuntamiento, responsable de no haber limpiado la calle adecuadamente, y el denunciante, al que el juez advirtió que «debía haber estado más pendiente». La sentencia, como ha sido habitual hasta ahora, sólo condenaba como causante al Ayuntamiento ya que a través de la vía contenciosa sólo se pueden condenar a las administraciones. Se determinó la indemnización en 1.000 euros, cuyo 50% debía aportar el Consistorio.

El lío comenzó cuando la aseguradora del Ayuntamiento demandó a Sadeco y ésta, a su vez, solicitó que la hermandad fuese implicada en el asunto alegando que la culpa debía ser asumida «por quien ensucia y no por quien limpia mal». El juez, para sorpresa de propios y extraños, aceptó esta proposición y citó a la hermandad para iniciar el proceso judicial. Un asunto que no es en absoluto baladí, más allá de la cuantía de la indemnización, en la medida en que crea un precedente complejo de valorar, ya que, en caso de que así terminase ocurriendo, sería la primera vez que resultaría responsabilizada una hermandad, ya que hasta el momento siempre había sido asumida la culpa por parte del Ayuntamiento, con lo que el asunto podría tener consecuencias imprevisibles.

El nuevo giro de tuerca ha sido dado por el Juzgado de Instrucción número 7 de Córdoba, que ha rechazado parte de las alegaciones presentadas por la corporación a través de un auto en el que no se autoriza citar en el proceso a la aseguradora de la Agrupación de Cofradías como solicitaba la hermandad que preside Antonio Ruf. Una petición que podría derivar la responsabilidad civil a la empresa y, llegado el caso, podría incluso ser la condenada en este proceso.

No obstante, el magistrado ha decidido no implicar a más partes en este proceso, circunstancia que no fue observada a la hora de implicar a la hermandad, y ha decidido que no considera necesario citar a la aseguradora, por lo que se mantiene que sería la cofradía la responsable del suceso. Tras el análisis y la respuesta a las alegaciones, ha quedado pendiente de señalamiento de fecha. A partir de ahí, habrá que estar muy pendiente de lo que pueda ocurrir por las consecuencias que podría tener este asunto en el futuro.