Opinión, Una mirada de Esperanza

El misterio de la Sagrada Cena llenó Sevilla de Eucaristía

El conjunto al completo de la Iglesia de los Terceros, presidió el altar del Palacio Arzobispal

El pasado jueves 16 de junio, volvimos a disfrutar una mañana de Corpus Christi como las que vivíamos antes de la pandemia.

Una mañana plena, con el Cuerpo de Cristo llenando de Amor las calles céntricas de la ciudad.

Un largo cortejo acompañaba a la Santa Custodia en el discurrir de la procesión, sin dejarnos atrás, los distintos altares y escaparates que adornaban y ponían las calles a la altura de lo que pasaría por ellas.

Uno de esos altares, el del Palacio Arzobispal, estaba presidido ni más ni menos que por el misterio de la Sagrada Cena, conjunto escultórico que representa la institución de la Santa Eucaristía, y que con la Fiesta del Corpus Christi conmemoramos.

El misterio al completo llenó Sevilla con esa espectacularidad que lo caracteriza, elegancia al andar y una gran variedad de detalles y de simbolismo que hacen de este, uno de los misterios más impresionantes de la Semana Santa sevillana.

El Santísimo Cristo de la Cena, en el que desde 2013, había presidido solo el altar del día del Corpus, lucía nueva túnica y mantolín, llenando aún más si cabe de expresividad esa mirada al Cielo invocando al Padre y dejando en ese momento nuestra herencia más preciada, la Sagrada Eucaristía.