La Archicofradía del Carmen de San Cayetano se prepara para vivir uno de los momentos más entrañables de su calendario devocional con la procesión del Niño Jesús de Praga, una imagen profundamente venerada que volverá a recorrer las calles cordobesas el domingo 18 de mayo, irradiando ternura, majestad y espiritualidad.
Una talla con sello valenciano y alma universal
La imagen del Divino Infante, fiel reproducción del original de Praga, responde al modelo iconográfico del Niño Emperador. Aparece de pie, con gesto sereno y majestuoso, ataviado con túnica y manto ricamente decorados. En su mano derecha alza la bendición, mientras con la izquierda sostiene el orbe del mundo, símbolo de su realeza sobre la tierra.
Esta venerada escultura llegó a la iglesia conventual de San José, en San Cayetano, en 1898, gracias a la generosa donación de Doña Pilar Trillo, viuda de Cabrera. La obra se adscribe a la escuela valenciana, y muestra similitudes estilísticas con los trabajos del escultor Carmelo Vicent. La actual peana procesional, que la sostiene con elegancia y solemnidad, fue realizada por el artista Pío Mollar en 1944, también en Valencia.
Itinerario de fe y belleza
La salida está prevista a las 11:30 horas desde la iglesia de San José. El recorrido discurrirá por la Cuesta de San Cayetano, Ollerías, Mayor de Santa Marina, Marroquíes, Adarve, Plaza Ruiz de Alda, Pasaje de la Estrella, Plaza de Santa Marina, retornando por Mayor de Santa Marina, Ollerías y de nuevo Cuesta de San Cayetano, con entrada prevista en torno a las 13:30 horas.
La música que acompaña al Divino Infnte
Poniendo el broche sonoro a esta jornada, la imagen estará acompañada por la Banda de Cornetas y Tambores Caído-Fuensanta de la hermandad homónima, que aportará el calor musical a este testimonio público de fe en la figura del Niño Jesús.
La procesión se presenta como una oportunidad única para vivir un domingo de mayo colmado de espiritualidad, tradición y ternura, en torno a una de las devociones más queridas del carmelo cordobés.





