La Navidad se terminó dando paso al compás del 3×4. Cádiz contaba las horas para la partida de Juan Sebastián el Cano. Sin embargo, en la noche de viento de levante, en la noche del viernes, un grupo de hermanos montaban el palio de la Soledad en San Francisco.
Se pudo contemplar todo el resplandor de las caídas siguiendo el diseño de José Manuel Ramos y la Orfebrería Ramos de Sevilla. Se pudo admirar el bordado en plata fina sobre terciopelo negro y heráldicas en sedas y utilidad de milanés, realizada por Jesús Rosado. Las cresterías se han dotadode un mecanismo para abatir las coronas y con ello evitar la retirada manual de las mismas con la utilidad de escaleras apoyadas en el propio palio ,ahora con la ayuda de un pequeño mando a distancia pueden realizar esta operación sin riesgo alguno.
Se soñaba con el techo de palio, cuyos trabajos darán comienzo en próximos meses para completar este proyecto que que hará soñar a la ciudad de Cádiz con un palio que recupera todo su esplendor.












