El próximo 11 de abril, la Diócesis de Córdoba convocará un encuentro que ha generado expectativas y cierta inquietud en el ámbito cofrade: el Obispado presentará el nuevo reglamento -ya escrito y redactado, olvídense de consenso alguno- con el que pretende tutelar y supervisar de manera exhaustiva a las hermandades y cofradías de la Diócesis. La cita tendrá lugar en la sede de la Diputación, organizada por el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, José Juan Jiménez Güeto, y contará con la presencia del propio Obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, quien presidirá por primera vez esta asamblea.
Convocatoria masiva de dirigentes cofrades
A la reunión han sido citados consiliarios, presidentes de agrupaciones y hermanos mayores de todas las hermandades y cofradías de la Diócesis. La jornada comenzará a las 10:00 horas con un saludo institucional del obispo y del presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, seguido de un momento de oración. A continuación, se darán a conocer los resultados de un estudio sobre la vida y organización de las corporaciones elaborado por el Instituto de Investigación “Concepto”, cuyos hallazgos podrían servir de base para justificar la intervención y el control que el Obispado pretende ejercer sobre estas entidades históricas.
Un reglamento que centraliza la autoridad
A las 11:00 horas, el obispo dirigirá su primer mensaje colectivo a las hermandades, momento tras el cual José Juan Jiménez Güeto expondrá el nuevo reglamento de funcionamiento de la delegación diocesana. Según fuentes de la Diócesis a las que ha tenido acceso Gente de Paz, la normativa contiene directrices que, en esencia, permitirán al Obispado «supervisar, regular y, si es preciso y llegado el caso condicionar distintos aspectos de la gestión interna de las cofradías, estableciendo mecanismos que podrían coartar la autonomía y limitar la libertad de acción de estas entidades históricas» . La exposición incluirá, además, las líneas estratégicas que el Obispado prevé implementar, con un enfoque que refuerza su papel de «tutor y supervisor» de la vida corporativa cofrade.
Clausura con eucaristía y control simbólico
La jornada concluirá alrededor de las 12:45 horas con el traslado a la Iglesia de la Merced, donde se celebrará la Eucaristía presidida por el obispo y concelebrada por los consiliarios. Este acto litúrgico servirá para ratificar de manera simbólica la autoridad diocesana sobre las hermandades, cerrando un encuentro que muchos consideran un intento de centralizar la gestión y ejercer un control más estricto sobre las cofradías, limitando la tradicional autonomía que estas corporaciones han mantenido durante siglos.
El nuevo reglamento, cuya exposición será detallada en esta cita, se perfila como una herramienta de supervisión y tutela, que podría redefinir las relaciones entre la Diócesis y las hermandades, marcando un precedente en la manera en que se manejan y coordinan las actividades, cultos y estructuras internas de las corporaciones en Córdoba.





