El odio al Catolicismo

El odio tiene diversas formas de aparecer y causas, en este caso me centraré en el odio que se incrementa con el paso de los años y que se hace más latente contra la libertad religiosa en España.

La libertad religiosa se contempla en el Artículo 16 de la Constitución española, cito textualmente “Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley”.

Pues bien, muchas personas no entienden nuestra legislación o hacen más bien caso omiso de ella, pasan los años y encontramos una ramificación del odio escenificado en la religiosidad, pintadas en puertas de Iglesias y esculturas, las llamadas carreritas en Semana Santa asustando a nazarenos para deshacer la procesión, insultos en RRSS contra manifestaciones religiosas, asaltos a iglesias o capillas con el fin de destruir imágenes de culto y aún mantenemos en la memoria el asalto a la Basílica del Gran Poder de un hombre que arrancó un brazo a la imagen de Jesús del Gran Poder de Sevilla, talla del siglo XVII de Juan de Mesa.

Puestos en situación y contextualizando este artículo de opinión me centraré en dos hechos de actualidad. En primer lugar, el ataque con cócteles molotov a la capilla de la Universidad Autónoma de Madrid en la que se dañó a una talla este mes de Junio. Y en segundo lugar, el ataque a una monja en Granada que sufrió un puñetazo que partió su nariz tras decirle “por monja”, está religiosa pertenece a la Congregación de Esclavas de Inmaculada Niña que desempeñan una labor educativa y caritativa.

Las preguntas en cuestión son ¿Qué daño hace la capilla de la Universidad Autónoma?, ¿Qué daño le hizo esa monja al delincuente que la agredió?.

La religión tiene dos frentes a los que se dañan, personas trabajadoras de la iglesia y creyentes, creyentes que estamos cansados de recibir estos ataques, que no entendemos el disfrute de radicales con el daño a nuestra religión católica, sea cual sea el daño que se recibe, pero ante todo esto debemos de tener claro y hacer ver que tenemos claro que la unidad del cristianismo está por encima de todo. Seguiremos creyendo, seguiremos manifestando nuestra Fe y denunciando los ataques, siempre.