El paso alegórico de la Hiniesta

La corporación del Domingo de Ramos contó con un tercer paso que fue procesionado hasta 1912

A finales del siglo XIX la corporación de la Hiniesta se encontraba buscando su hueco en la Semana Santa. Era el año de 1879 cuando el fiscal del Arzobispado, Francisco Sierra Sánchez aprueba las reglas de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora de la Hiniesta en sus misterios dolorosos. Tres años más tarde efectúa su estación de penitencia en Lunes Santo para hacerlo en 1883 durante la madrugada del Viernes Santo.

Ya en 1885 dos son los pasos que acuden al primer templo de la ciudad. Lo hará en la tarde del Miércoles Santo. En el primero de ellos figura el Triunfo de la Santa Cruz, conocido también como el Triunfo de la Fe según documentos consultados de la época, con la presencia de los cuatro Evangelistas, acompañados por las tres virtudes teologales. La Fe, la Esperanza y la Caridad con cabelleras de pelo natural bajo una palmera destacando sobre estas dos últimas la primera, y frente a ellas los Evangelistas: Marcos, Mateo, Lucas y Juan, tocados con aureola. Si observamos las instantáneas que se conservan la mayor parte del paso estaba conformado por una espesa masa vegetal. El paso, de autor anónimo, ejecutado en madera dorada y tallada de estilo neogótico, fue utilizado en 1887 por la hermandad de la Sagrada Cena.

En segundo de los pasos se encontraba el crucificado junto con la Hiniesta, estrenando los ropajes bordados de las imágenes. Túnicas de cola blanca y antifaz negro en la primera parte del cortejo, y a continuación túnica, capa y antifaz negros en los hermanos que acompañaban al Cristo de la Buena Muerte y la dolorosa. Las dos secciones compartían botones de seda granate, cíngulo de seda granate, guantes de cabritilla negros y zapatillas de charol con hebillas plateadas.

Pocas referencias documentales encontramos que recojan referencias a este paso desaparecido entre 1885 y 1891, viviéndose después una etapa de postración que a punto estuvo de hacer desaparecer la presencia de la hermandad. La Hiniesta no haría estación de penitencia hasta 1906, reorganizándose con tal fervor que ese mismo año estrena los dos pasos, realizados en madera con apliques de metal plateado. El estreno más esperado fue el de la dolorosa, que por primera vez recorrería las calles de Sevilla bajo palio. En cuanto a los nazarenos, portaron túnicas de cola blanca rizada y antifaz de raso azul con cinturón de esparto. Era la primera vez que efectuaba su salida el Domingo de Ramos, que por aquel entonces cayó en 16 de abril. El día 2 del mismo mes Manuel Pérez Gisbert entregaba nuevas imágenes para el misterio alegórico.

En los años posteriores los hermanos impulsarían el segundo de los pasos. La dolorosa vería enriquecido su ajuar con un nuevo manto y palio bordado en los talleres de Rodríguez Ojeda y en 1908 estrenaría una corona de plata sobredorada. El crecimiento de la corporación no evitó sin embargo la desaparición del paso alegórico, que dejaría definitivamente de ser procesionado en 1912. Fue la última ocasión en la que se contemplaron las tres virtudes acompañadas por sus atributos —la Fe con los ojos vendados portando la Cruz y el cáliz, la Esperanza con el ancla y la Caridad con un ángel a sus plantas—junto con los cuatro Evangelistas, entronizados sobre una enorme nube y según Pérez Porto se encontraban en actitud de escribir los Santos Evangelios. Este último relata además que las imágenes iban sobre un paso «cuya peana es moderna con incrustaciones de plata». Tras su supresión dejó de ser titular de la hermandad y el paso sería utilizado para portar al crucificado, que iba sobre uno de menores dimensiones.

El triunfo de la Santa Cruz tuvo en la Hiniesta un claro ejemplo de esta tipología alegórica que también formó parte de los cortejos de otras corporaciones como los Negritos, la Estrella, la Carretería y la Soledad de San Lorenzo. Hoy tan solo quedan los pasos alegóricos de la Santa Cruz del Santo Entierro, el Sagrado Decreto de la Trinidad y el Santo Cristo Varón de Dolores de la Divina Misericordia del Sol.