Los acontecimientos en la Iglesia siempre vienen de dos en dos o de tres en tres. Normalmente no parecen relacionados entre sí, pero suele haber casi siempre una conexión de fondo.
En el caso de la presumible salida inmediata del obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, dado que la Santa Sede aceptaría en las próximas semanas su renuncia al cumplir los 75 años, esta estaría relacionada con otro adiós, el del Nuncio, Bernardito Auza.
El sacerdote filipino, que ha pasado varias veces por Córdoba, estaría a punto de salir de la Nunciatura camino de Ginebra (Suiza), según ha adelantado Religión Digital. Lo haría como Observador Permanente de la Santa Sede ante Naciones Unidas o en un cargo similar, según informa el citado medio.
Auza se marcharía casi seis años después de su legada y la relación de su partida y la de la aceptación de la renuncia de Fernández está clara, el carácter conservador de ambos les habría pesado ante el Papa Francisco, cuyo discurso siempre ha estado marcado por una pretendida línea progresista.
De ese modo, en poco tiempo ambos presbíteros podrían hacer las maletas y su defensa de la ortodoxia católica, curiosamente, les habría pesado como una losa.





