«El pregón de la torrija»

Como preludio de la Semana Santa los cofrades de la ciudad de San Rafael teníamos una cita obligada con el Pregón, pronunciado por los cofrades y antiguos pregoneros Antonio Capdevila Gómez (1987), Ángel María Varo Pineda (1991) y Miguel Ángel de Abajo Medina (1998). Tres pregoneros para conmemorar el 75 Aniversario de la fundación de la Agrupación de Hermandad y Cofradías. Condimentos más que suficientes como para haber generado una gran expectación.

Ante un auditorio expectante por la singularidad del acto se presentaron tres enamorados de la Semana Santa de su tierra precedidos de las palabras del también pregonero Antonio Varo Pineda, quien tras la interpretación de la Banda de María Santísima de la Esperanza dio la palabra a quienes nos llegaron para invitarnos, en virtud de su palabra, a vivir un año más la fiesta que lleva a la calle la Palabra de Dios.

A través de un pregón escrito entre los tres, que ha reservado la crítica para el último tramo, los pregoneros han ido mencionando, haciendo gala de sus sentimientos más profundos, a todas y cada una de las hermandades que conforman la Semana Santa de la ciudad, sin orden concreto, más allá de la querencia de los autores del texto.

Uno de los momentos más curiosos del pregón, tuvo lugar cuando, en un instante concreto de la elocución, los pregoneros degustaron una torrija, dulce típico de la Cuaresma, teniendo a bien invitar al Obispo de la Diócesis de Córdoba, presente en el Teatro. Un acto, en tono de broma, que a más de uno disgustó, por entender que restaba algo de seriedad al acto. Sea como fuere y gustos aparte, esta llamativa anécdota servirá a más de uno para que el pregón a tres sea recordado como «el pregón de la torrija», como ocurrió con el «pregón del torero» o el del «baile», valga también la broma.

La crítica ha llegado al final, cuando Miguel Ángel de Abajo ha censurado la prohibición de las procesiones en los Colegios Públicos en favor de la celebración de Halloween o la respuesta negativa del Ayuntamiento a la cesión del Centro Cívico de Fátima a la Pro Hermandad de La O para su salida.

Mención aparte merece la nula difusión del acto en general, aunque con especial énfasis por la patente dejadez del organismo responsable, la Agrupación de Cofradías de Córdoba, que no es que no haya retransmitido en directo el pregón como ocurre en ciudades como Sevilla, Jerez o Cádiz, sino que ni siquiera ha sido capaz de difundir un una foto o realizar una mención a través de sus redes sociales oficiales…

Por no hablar de Canal Sur Radio, emitiendo en directo a través de la desconexión para Córdoba, en la web que pagamos los andaluces con nuestros impuestos -también los cordobeses -, un partido de fútbol entre dos equipos que ni siquiera son andaluces… Un bochorno. Por cierto, en la desconexión de Málaga SÍ que estaban retransmitiendo en pregón. Cuestión de respeto, supongo.

En definitiva, un pregón del que algunos esperábamos mucho más y que, francamente, y en opinión de quien les habla, ha sabido a poco, por mucho que hayan querido endulzar el acto con la mencionada degustación y alguna que otra representación pseudo teatral cómica.