El barrio de la Fuensanta de la capital cordobesa acoge del 7 al 10 de septiembre una nueva edición de su tradicional Velá, que, un año más, ofrecerá actividades para todos los públicos, entre las que destacan una salmorejada, una huevada y una sardinada, además de las misas en honor a la Virgen de la Fuensanta. En palabras del delegado de Fiestas y Tradiciones en el Ayuntamiento de Córdoba, Julián Urbano, la Velá de la Fuensanta es «una de las fechas más alegres del año» en la capital cordobesa, pues son «días de alegría, de solemnidad, de fiesta y de participación de un barrio y de una ciudad entera».
Aunque la Velá comienza el jueves 7 de septiembre, el concejal ha subrayado que un día antes, el miércoles, «el mundo cofrade ya tiene su primera cita», pues es el día que se produce el traslado de Nuestra Señora de la Fuensanta a la Mezquita-Catedral. Ya el jueves, a las 19,30 horas, se celebra una misa antes de devolver al barrio de la imagen de la Virgen. Tras el traslado, en torno a las 22,00 horas, se celebrará el pregón, que este año corre a cargo de Miguel Ángel de Abajo, «un cordobés de pro» entre cuyas principales actividades profesionales se encuentran «la cultura, el teatro, la comunicación periodística y las tradiciones cordobesas», tal y como ha destacado Urbano.
«Con posterioridad también tenemos la misa solemne el día de la Fuensanta, en el santuario, que será el viernes a las 10,30 horas», ha detallado el concejal. «Desde el punto de vista de la tradición», ha agregado, también habrá degustación de frutas y la famosa sardinada (el día 8), así como la huevada (día 9) y la salmorejada (día 10), con la colaboración de la asociación San José Obrero, Mercacórdoba y la Hermandad de la Bondad. Para concluir, Urbano ha explicado que para los niños habrá shows infantiles y magia. Además, el domingo las atracciones tendrá un descuento del 50 por ciento. El público general podrá disfrutar de una academia de baile, copla, flamenco y pasacalles, mientras que los más jóvenes contarán con sesiones de DJ.
Un programa que ha sido criticado con crudeza por Enrique A. Rodríguez Contreras, presidente del Consejo de Distrito Sureste, que ha afirmado, sobre el cartel anunciador, protagonizado por la auténtica protagonista de la fiesta, la que da sentido a su propia existencia, la Virgen de la Fuensanta, que es “otro cartel más”, añadiendo un lacónico «que cada cual juzgue».
Un cartel cuyo componente religioso merece la censura del presunto representante de todos los vecinos del distrito por «el solo protagonismo ejercido unívocamente por la presencia religiosa evitando cualquier atisbo de relación con la vecindad que cuida y acoge a la Virgen de la Fuensanta, patrona de la ciudad y un pequeño caimán, casi diminuto, para el valor simbólico popular que contiene». Recordemos carteles pretéritos en los que el fósil que cuelga de una de las paredes del Santuario era la única presencia y en los que la Virgen no existía, ni siquiera de manera diminuta que no merecieron reproche alguno de Rodríguez Conteras.
Pese a todo, la crítica no se detiene ahí ya que afirma que el programa de actividades concebido por el ayuntamiento es «ramplón, con escasos contenidos y ningún interés por hacer partícipe como lo hizo en un tiempo pasado, aun reciente en la memoria, esa vecindad de acogida que tanta brillo popular y participativo le otorgó cuando era bienvenida. Nula presencia de la infancia, ni de la juventud que organizara las celebradas “Velá Joven”, ni nuestros mayores han merecido ser protagonistas de nada». «Con este modo de programar y de llamar a las gentes a acudir, que no a participar, es como se muestra el modo de comprobar el estilo», ha subrayado.
Una Velá, cuya esencia religiosa, proscrita para ayuntamientos gobernados por la izquierda, parece molestar a Rodríguez que afirma que es la vecindad la que la «engrandeció, humanizándola y festejándola en cada final del verano, comienzo de una nueva era anual», enfatizando que «eso no era malo» y criticando que ahora parece «que sólo exista una única manera de festejar a la Fuensanta que sea la de favorecer la segregación de una parte de su vecindad alentando así una polémica que nunca ha existido».
Sea como fuere, la Virgen vuelve a ocupar el lugar que corresponde, prioritario y central, ya que es Ella la que da sentido a la celebración, no los restos de un caimán ni un payaso pregonando. Hoy, la Velá se ha convertido en una fiesta integradora en la que tienen cabida todas las sensibilidades, incluida la religiosa, ocultada y penalizada por los ayuntamientos socialistas y comunistas que durante años politizaron una fiesta que muchos terminamos sintiendo ajena por esta politización y que hoy vuelve a ser de todos. Hoy la Velá de la Fuensanta vuelve ser lo que siempre tuvo que ser, una fiesta de todo el pueblo de Córdoba y no de la izquierda.





