A Contratiempo, 馃挋 Opini贸n

El principio del fin

El era una uno m谩s, una de esas personas (m煤sico amateur, desinteresado) que realizaba su actividad para una banda de forma muy activa y durante su vida musical. Dedicaba gran parte de sus horas libres al d铆a a acudir a los ensayos de su formaci贸n, adem谩s de para participar en otras actividades de la misma…

A este tipo de personas, de m煤sicos, todos los conocemos. Sabemos que son los que adem谩s de dedicarse a tocar, colaboran en la venta de loter铆a y rifas, ayudan a mantener el local de ensayos, intentan salir antes de sus trabajos para acudir a una actuaci贸n de su banda y viajan cientos de kil贸metros con su propio veh铆culo. Como esto un largo largo etc茅tera. Este ejemplo de m煤sico es el concepto que todos tenemos de aficionado de banda.

脡l ve铆a pasar el tiempo, ve铆a pasar a personas en su formaci贸n, ve铆a e intentaba solucionar problemas. Ve铆a como en la banda, en los buenos momentos todo era palmadas en la espalda y en los malos, ya no se recordaban los buenos. A 茅l le dol铆a todo lo que ocurr铆a en su banda y sent铆a una gran frustraci贸n cuando las cosas no sal铆an bien, adem谩s de impotencia por no poder hacer lo que (en su opini贸n) era una soluci贸n cuando las cosas sal铆an mal. 脡l en ocasiones, se sent铆a infravalorado, como que no estaba en la posici贸n que se merec铆a, o al menos en la que podr铆a avanzar y en la que podr铆a encontrar nuevas motivaciones. A 茅l (al contrario que a otros), le costaba el dinero la banda. 脡l vio como directores y compositores (que hicieron un trabajo remunerado), llegaron y se marcharon de su banda, import谩ndoles m谩s bien poco el futuro de 茅sta…

En la vida de un m煤sico de banda aficionado, se viven innumerables momentos donde inconscientemente, entra en juego su propia salud, se juegan su trabajo y hasta se juegan la relaci贸n con sus parejas y todo por estar con su banda, por cumplir con sus compa帽eros y no defraudarlos.

Con el paso de los a帽os, todas las vivencias se fueron alojando en un lugar en la mente de esta persona, un lugar que 茅l no sab铆a d贸nde estaba. Era como un vaso que gota a gota se iba llenando, unas veces de dulce miel, otras de amargo vinagre. Fueron pasando los a帽os y fue guardando vivencias, momentos de alegr铆a, motivaci贸n… de hondas tristezas. 脡l ve铆a c贸mo evolucionaban las bandas, como deb铆a ir adapt谩ndose a la nueva forma de hacer m煤sica cofrade, como ten铆a que 芦profesionalizarse禄, lo que le obligaba a dedicar m谩s tiempo, m谩s horas para poder afrontar los nuevos retos musicales. Sin saber muy bien como ni por que, sin ganas en muchas ocasiones y por inercia, acud铆a cada d铆a a los ensayos, cada semana, cada mes.

Al cabo del tiempo mir贸 atr谩s y se dio cuenta de que hab铆an pasado veinticinco a帽os, 隆veinticinco a帽os! desde que cogi贸 su primer instrumento musical. Mir贸 a su alrededor y vio como su banda se hab铆a transformado. El lugar no era el mismo, las marchas eran diferentes, la posici贸n de la banda no era la misma… mir贸 a su alrededor, mir贸 a su lado y muchos de esos amigos de la infancia ya no estaban. Y es que a muchos, es su d铆a, se les rebos贸 el vaso de los recuerdos, de las vivencias en la banda y un d铆a tomaron la decisi贸n de comenzar a llenar otro con otros recuerdos, con otras actividades y donde ya no cab铆a la m煤sica cofrade.

Llegado ese momento, se percat贸 de que muchos de los suyos ya no estaban y pens贸, 芦驴es este el principio de mi fin?禄…

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