El grupo de cofrades, responsables de un proyecto de grupo parroquial que se estaba desarrollando en la ciudad de Sevilla y tomó la decisión de trasladarse a Córdoba, ha anunciado que ha iniciado los trámites para establecerse en la parroquia de San Juan de los Caballeros de la ciudad califal y que ha iniciado, contactos, a través de vicepresidente Javier Berzosa, con su párroco para llevar a buen fin la intención de que esta sea su sede canónica.
Si bien no existe ninguna parroquia con este nombre en Córdoba, si hay una iglesia que responde a esta nomenclatura, situada en la plaza de San Juan en la confluencia entre las calles Sevilla y Barroso. Iglesia adscrita a la parroquia de San Juan y Todos los Santos, popularmente llamada La Trinidad, cuyo párroco es José Juan Jiménez Güeto, buen amigo de esta casa. Habrá que esperar acontecimientos para constatar si esta intención plasmadas en el comunicado se materializa.
El comunicado explica además que un miembro de la directiva, el vicepresidente Juan Alonso López, ha donado una dolorosa de 55 cm con la advocación de María Stma. del Amor y Esperanza, con la intención de que «esta Virgen sea sacada por el Grupo joven sobre el mes de mayo por los niños de la corporación». También han dado a conocer que tras el cambio de ciudad se ha modificado el escudo cambiando el final de la cinta roja que envuelve la parte inferior del escudo que contiene el literal DEVOTOS DE NTRA. SRA. DEL ROSARIO CÓRDOBA.


El mismo comunicado específicaba que en el citado cabildo se decidió que el titular cristífero en torno al cual materializar el proyecto sea Nuestro Padre Jesús del Divino Perdón, representando el momento de su paso por el Puente del Cedrón. Esta advocación se uniría a la ya existente de María santísima del Rosario en sus misterios dolorosos.
Uno de los responsables del proyecto explicaba el pasado mes de mayo a Gente de Paz que este proyecto se puso en marcha el pasado 14 de enero cuando dos jóvenes quisieron comprar una dolorosa de tamaño natural que al principio querían tener como devoción particular. El mismo responsable indicaba que la dolorosa será realizada por un escultor cuyo nombre no será de momento desvelado pero que estaría «entre los mejores«.
Según desvelaba a este medio se fue creando el grupo y publicitándolo con el objetivo de atraer el mayor número de personas posible, iniciando un proyecto cuyo desarrollo cambió la intención original orientada a que la futura Virgen del Rosario recibiera culto de manera privada a soñar con que un día pueda «salir en salidas procesionales«. Un sueño que originalmente quisieron que tuviera por testigo a la ciudad de Sevilla y que ahora pretenden que germine en Córdoba. Sólo el tiempo y la constancia determinarán el recorrido esta curiosa iniciativa pueda tener.





