El que sabe, la entiende

Alejandro Martin. Quizá su nombre no le suene. No le ponga cara o ni tan siquiera sepa a qué se dedica. Pero para eso esta este artículo. Para contárselo yo. Alejandro se dedica a ser creativo, decidido, empático, espontaneo, humilde, perseverante en cada reto en el que se vincula, sincero, servicial y un artista con todas las letras. Amante de la Semana Santa, del arte y de la vida en general. Le corre el arte por las venas desde pequeño, dibujando sueños en el papel de su infancia, y a día de hoy, dibujando las ilusiones de la gente. Parecerá que estoy siendo demasiado “cursi” o que estoy intentando “vender la moto” pero espérese a ver una de sus obras.

Alejandro es amigo, de hace años, además, de los que te abren las puertas de su corazón nada más conocerlo. De la Estrella y de la hermandad de San Gonzalo, ambas del barrio en el que corrió, lloró, amó, sufrió y en el que aprendió a verle el lado positivo de las cosas con un punto de vista distinto. Alejandro no dibuja, sino, que te plasma el sueño más efímero, más esperado e imposible de imaginar en un cartel, en un lienzo o en una lámina. Desde pequeño sintió la vocación de captar los momentos en los que la vida se divide. Comienza con la fotografía, y con un gran desparpajo, cogió renombre por instantáneas en las que pocas personas serían capaces de captar circunstancias precisas. Aunque realmente le llenaba más la pintura y es con lo que se quedó.

Es una persona de buen hacer y que siempre esta predispuesta a ayudar. Formal y que nunca tiene un no por respuesta. Sabe estar, sabe dónde colocarse cuando es debido. Una persona digna de conocer, de tratar. Es amigo desde el primer día hasta el último. Sincero y que va por derecho. Es un artista que sabe adecuar lo que se pinta con el cómo se tiene que pintar. Cada vez, se supera más, se supera y aprende de los mejores en su terreno. Trabajador y honrado. Abierto de mente, que es difícil de encontrar gente así a día de hoy, pero no quiere decir eso que sea un alocado de cuidado, todo lo contrario. ¿Necesitan más?