Hay ofrendas cuyo valor sentimental trasciende del evidente material que pueda conllevar, como el regalo que un grupo de hermanos costaleros del paso de misterio de Nuesrro Padre Jesús de la Fe ha entregado para María Santísima de la Esperanza del Valle.
Se trata de un maravilloso ancla realizada a mano en plata de ley bañada en oro, engastada con la técnica de mil granos. Contiene 54 zirconitas de 52 tallas cada una, y una esmeralda reconstituida ovalada.
Un regalo dotado de un inequívoco componente emotivo que evidencia la intensidad con que la hermandad de la Sagrada Cena está viviendo los últimos días que nos espera del histórico Jueves Santo que presenciará la primera salida procesional de la dolorosa de Poniente.





