La hermandad de Santa Marina aparta al capataz del misterio tras meses marcados por rumores y tensiones internas
La decisión ya se intuía desde hacía meses en numerosos círculos de la Córdoba cofrade, pero ha terminado por confirmarse de manera definitiva. La hermandad del Resucitado ha prescindido de Juan Luis Berrocal Campos como capataz del paso de misterio, culminando así un proceso interno que, para buena parte del entorno cofrade, constituía desde hace tiempo una auténtica crónica de un relevo anunciado.
La corporación de Santa Marina, que pone el cierre a la Semana Santa cordobesa, había reducido hace apenas unos meses las responsabilidades de Berrocal dentro de la cofradía, apartándolo del cargo de capataz general y dejándolo únicamente al frente del misterio del Señor Resucitado. Aquella decisión fue interpretada entonces como el preludio de un desenlace que finalmente se ha consumado y que ahora deja fuera de la estructura de mando a uno de los nombres que había logrado consolidarse con fuerza en los últimos años dentro del ámbito de las cuadrillas cordobesas.
Un trabajo ampliamente reconocido dentro de la cofradía
Pese a la escasa sorpresa, por lo previsible del desenlace, la determinación adoptada por la junta de gobierno ha generado indignación e incomprensión en distintos sectores del mundo cofrade, especialmente entre quienes consideran que el trabajo desarrollado por Juanlu Berrocal —cualquiera que tenga un mínimo conocimiento sobre el mundo del costal— al frente de las cuadrillas únicamente puede calificarse como sobresaliente. Primero en el paso de palio de la Virgen de la Alegría y posteriormente en el misterio del Resucitado, el capataz había conseguido imprimir un sello propio caracterizado por la seriedad, la solvencia técnica y una evidente capacidad de liderazgo ante los costaleros.
Desde su nombramiento en el año 2022, Berrocal había logrado además consolidar una trayectoria claramente ascendente que, lejos de situarlo como una simple promesa del martillo cordobés, terminó convirtiéndolo para muchos en una realidad plenamente contrastada. Su evolución en estos años había sido observada con notable reconocimiento por numerosos cofrades, que valoraban especialmente la capacidad demostrada para dirigir tanto el palio como el misterio con idéntica solvencia, personalidad y criterio.
Una decisión rodeada de interrogantes
Precisamente por ello, dentro del entorno cofrade existen voces que consideran que la salida de Berrocal no puede explicarse atendiendo exclusivamente al desempeño realizado al frente de las cuadrillas. Muy al contrario, distintas opiniones apuntan a la existencia de intereses adyacentes y movimientos internos que habrían terminado precipitando una decisión que muchos califican ya de difícil comprensión y complicada justificación.
La medida deja ahora numerosos interrogantes abiertos en el seno de una corporación que, en los últimos meses, había convivido con constantes comentarios, rumores y especulaciones acerca del futuro del capataz. Lo que durante semanas circuló en voz baja por tertulias, ensayos y corrillos cofrades ha terminado finalmente convirtiéndose en una realidad que supone el final de la etapa de Juan Luis Berrocal Campos al frente del misterio del Señor Resucitado, poniendo así punto final a una trayectoria que muchos consideraban todavía llamada a seguir creciendo dentro de la cofradía de Santa Marina.





