La Casa de Su Majestad el Rey, a través del gabinete de planificación y coordinación, ha remitido una carta, dirigida a Francisco Carrera Iglesias, presidente de la Asociación Gremial de Arte Sacro de Sevilla, firmada por María Dolores González Fernández, jefa adjunta de la Secretaria de Despacho, en la que acusa de recibo de la carta que el propio Carrera dirigió al jefe de la Casa Real el pasado 28 de junio en la que solicitaba la ayuda de Su Majestad, el Rey Felipe VI, ante la difícil situación que atraviesa el gremio debido a la crisis causada por la Covid-19. En la misiva, la casa real transmite que Su Majestad, lamenta profundamente la situación descrita. Además se hace saber que, siguiendo indicaciones de Su Majestad, se ha dado traslado del escrito a la Consejería de Cultura y Patrimonio histórico de la Junta de Andalucía para su conocimiento.

No es la primera vez que en los últimos tiempos, el Rey se solidariza con la situación del universo cofrade. De hecho, el pasado Miércoles Santo, el presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla, Francisco Vélez de Luna, recibió una llamada telefónica de la Casa Real y mantuvo una amplia conversación con S.M. el Rey Felipe VI. En el transcurso de la misma, Su Majestad se interesaba por la situación de las hermandades de la ciudad y le transmitía su apoyo para esta Semana Santa que estamos viviendo, haciéndoles llegar su saludo y afecto.
El presidente le agradeció el extraordinario gesto de mostrar su preocupación e interés por el momento que están pasando nuestras hermandades; asimismo, le transmitió la respuesta desde el Consejo de Hermandades para paliar en la capital andaluza las consecuencias del COVID-19, a través del ‘Proyecto Fraternitas’, que consiste en atender a las familias más vulnerables de determinados barrios sevillanos, como son el Polígono Sur o la Tres Mil Viviendas, que se encuentran entre los más pobres de España.
Igualmente, el máximo dirigente de la institución cofradiera le indicó al monarca que durante este tiempo, las hermandades y el propio Consejo de Hermandades han organizado actividades que promueven la oración en la intimidad de los hogares, el seguimiento de sus cultos por «streaming», la visualización de fotografías y vídeos de pasadas estaciones de penitencia y, sobre todo, la puesta en marcha de numerosas acciones sociales, que están tratando de paliar situaciones de verdadera emergencia social, como el proyecto ya comentado respecto a la falta de alimentos en familias que se encuentran en riesgo de exclusión social, aportaciones económicas extraordinarias a Cáritas diocesana, además de ayudas a conventos de clausura, asistencia farmacéutica y de otro tipo a hermanos enfermos o ancianos, etc.





