El Rey Felipe VI renueva el vínculo histórico de la Corona con la Virgen de las Angustias en su visita a Granada

La ciudad de la Alhambra ha sido testigo este viernes de un momento cargado de simbolismo y tradición monárquica. En el arranque de su estancia en Granada, Su Majestad el Rey Don Felipe VI ha rendido honores a la Virgen de las Angustias, reafirmando así los lazos seculares que unen a la Corona con la Patrona de la ciudad andaluza.

Bajo un cielo despejado y con temperaturas veraniegas, el monarca ha accedido por la puerta principal de la basílica situada en la emblemática Carrera de la Virgen. Allí, en un ambiente de solemnidad y emoción popular, ha sido recibido por autoridades civiles, militares y eclesiásticas, así como por una nutrida representación de fieles y medios de comunicación. No han faltado los vítores de quienes lo esperaban con entusiasmo, pronunciando un clamoroso “¡Viva el Rey!” a su llegada.

Un compromiso dinástico con profundas raíces

La presencia de Don Felipe en el templo granadino responde a su condición de hermano mayor perpetuo de la Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias, dignidad que comparte con sus predecesores en la monarquía española. En un gesto cargado de significación institucional y religiosa, el Rey ha renovado públicamente ese compromiso, recibiendo la medalla de la corporación y dejando constancia de su visita en el libro de honor de la cofradía.

El acto litúrgico, presidido por el arzobispo de Granada, monseñor José María Gil Tamayo, ha contado con la participación activa de la junta de gobierno de la hermandad, encabezada por su hermano mayor, Antonio González Martín, quien había cursado la invitación a la Casa Real. Como parte del ceremonial, la peana de la Virgen fue girada cuidadosamente para que la talla de la Patrona mirase de frente a su camarín, destacando así su protagonismo en la ceremonia de renovación.

Un gesto con ecos de la Reina Católica

La devoción regia hacia esta advocación mariana remonta sus orígenes a finales del siglo XV, cuando la reina Isabel la Católica donó un cuadro de la Piedad a la parroquia de San Matías. Aquel gesto fundacional impulsó la construcción de la primera ermita junto al río Genil en 1501, iniciando un legado de protección real que ha perdurado hasta nuestros días.

Presencias institucionales de primer orden

El acto ha reunido a destacados representantes del ámbito político e institucional. Entre ellos, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno; el delegado del Gobierno en la comunidad autónoma, Pedro Fernández; la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, y el teniente general José Manuel de la Esperanza, jefe del Mando de Adiestramiento y Doctrina del Ejército de Tierra, cuya mediación ha sido clave en la articulación de esta jornada.

Una jornada repleta de compromisos en la capital nazarí

Tras su paso por la basílica, Don Felipe ha continuado su agenda oficial en el Real Monasterio de San Jerónimo, donde ha presidido un acto con las Reales Maestranzas de Caballería. Posteriormente, ha mantenido un encuentro con empresarios en el céntrico Hotel Palacio de Santa Paula, donde ha recibido a una delegación del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI).

Con esta visita a Granada, el Rey ha vuelto a poner de manifiesto el papel integrador de la monarquía en la vida religiosa, histórica y social de España, subrayando una vez más el legado ininterrumpido de la Corona al servicio de las tradiciones que configuran la identidad nacional.