Una creación pensada para la calle que se revela en el espacio expositivo
La orfebrería procesional sevillana encuentra desde hoy uno de sus hitos más elocuentes en la sede de la Fundación Cajasol, donde puede contemplarse el paso de Nuestro Padre Jesús de la Pasión, concebido por Cayetano González como un auténtico sagrario itinerante. La pieza, ideada para sostener y engrandecer visual y simbólicamente la imagen del Señor, se presenta ahora desde una lectura pausada que permite apreciar la complejidad formal y conceptual de una obra destinada originalmente al movimiento y a la devoción pública.
La exposición que articula un legado irrepetible
La presencia del paso se integra en la gran exposición “Cayetano González (1896-1975), maestro de orfebres”, una muestra que recorre de manera exhaustiva la trayectoria vital, artística y patrimonial del creador. El discurso expositivo reúne algunas de las piezas más significativas del patrimonio cofrade de Sevilla, construyendo una panorámica rigurosa sobre la aportación decisiva del orfebre al arte sacro y a la configuración estética de la Semana Santa tal como hoy se conoce.
Diálogo entre hermandades y excelencia artística
El relato se completa con la participación destacada de varias corporaciones penitenciales históricas, cuyos enseres dialogan en un mismo espacio para subrayar la dimensión colectiva del legado de Cayetano González. Esta confluencia permite entender la obra del artista no como un conjunto aislado de piezas, sino como un lenguaje común que ha definido durante décadas la iconografía, la solemnidad y la riqueza material de la Semana Mayor sevillana.
Fechas, horarios y alcance patrimonial
La exposición permanecerá abierta hasta el 8 de marzo, con horario diario de mañana entre las 11:00 y las 14:00 horas y de tarde entre las 18:00 y las 21:00 horas, ofreciendo al público la posibilidad de acercarse con detenimiento a una obra que rara vez puede observarse fuera de su contexto procesional. La muestra se consolida así como una oportunidad excepcional para valorar, desde la serenidad del ámbito museístico, una creación esencial tanto para la Hermandad de Pasión como para el patrimonio artístico y devocional de Sevilla, reafirmando la vigencia de un maestro cuya obra continúa sosteniendo, literalmente, la grandeza de la tradición cofrade.





