El Señor de Pasión estará en la Magna de Córdoba 

Con buena parte de la imágenes que participarán en la Magna de Córdoba de 2025 confirmadas, una de las que que faltaban por conocer era la del Señor de Pasión de la capital. 

Y la centenaria imagen del Nazareno de San Basilio estará presente en dicho evento. Un acontecimiento que contará con buena parte de las grandes devociones de Córdoba capital y su provincia, como se ha ido conociendo durante los últimos meses. 

Cabe recordar que la corporación que dirige Manuel Díaz se suma a un acto que pondrá el broche al amplio programa elaborado por la Agrupación de Cofradías para conmemorar la instauración, hace 600 años, del primer vía crucis de Occidente por el Beato Álvaro de Córdoba. 

Jesús de la Pasión

La Imagen de Nuestro Padre Jesús de la Pasión es una talla de madera policromada, realizada a finales del siglo XVII y que muy probablemente responda al encargo que el Padre, Fray Juan de Alvear, hizo en esa época de una imagen de Jesús Nazareno. Autores como Aranda Doncel han venido atribuyendo históricamente la imagen del Señor de los Hortelanos a la imaginería de la escuela sevillana de esa época.

La imagen de Nuestro Padre Jesús de la Pasión formo parte de los titulares de la extinta Cofradía de la Paz que radicaba en el Convento de los Basilios, actual Sede Canónica de nuestra Cofradía; y que desapareció a raíz de la exclaustración de los monjes en 1835.

La nula base documental existente sobre el encargo y la ejecución de la Imagen del Nazareno de la Pasión, hacen muy difícil un estudio y atribución de la misma. Se sabe que la imagen poseía uno de los brazos articulados y que con él bendecía las huertas; además, su cabellera era de pelo natural y la corona de espinas de orfebrería.

A lo largo del siglo XX, y con la inclusión de la Imagen en la recién fundada Hermandad de Pasión en 1939, la Imagen titular sufre varias restauraciones. La primera y la que más alteró su aspecto original fue la realizada por Juan Martínez Cerrillo en 1941. El imaginero cordobés despoja al Señor de la Pasión de su cabellera de pelo natural tallándole una en madera junto a la corona de espinas del mismo material.

En 1983 fue restaurado de nuevo por el imaginero cordobés Miguel Arjona Navarro, que ocultó su policromía original bajo una propia. Ya en 2002, la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Pasión recuperó su máximo esplendor tras la restauración llevada a cabo por el imaginero local Antonio Bernal.