Tal y como adelantamos en Gente de Paz el pasado mes de septiembre, la Hermandad del Santo Sepulcro había convocado a sus hermanos al Cabildo General de Elecciones que se celebrará el próximo domingo 17 de noviembre con el único punto en el orden del día de la elección al cargo de hermano mayor de la corporación de la Compañía. Aspecto sobre el que debería pronunciarse la asamblea en aras de marcar el devenir de una hermandad que se ha convertido, en los últimos años, en referencia inequívoca de la elegancia y la exquisitez.
En virtud de lo que establecen las Reglas de la Hermandad y la Normativa Complementaria al Estatuto Marco Diocesano para hermandades y cofradías de la Diócesis de Córdoba, se había establecido la conclusión del plazo de presentación de candidaturas el pasado 17 de octubre, expirando el plazo de aceptación de las mismas este miércoles. Concluido el plazo, la junta electoral ha remitido una carta a los hermanos de la corporación informando de que no se ha recibido ninguna candidatura.
Las Reglas de la Corporación establecen que la actual junta de Gobierno continuará en sus funciones de manera provisional, hasta que unas nuevas elecciones que deberán celebrarse dentro del plazo máximo de noventa días en la fecha que elija el Hermano Mayor. En virtud de esta premisa, las nuevas elecciones tendrán lugar el próximo 22 de diciembre a las 11:00, en única convocatoria, concluyendo el plazo de presentación de candidaturas el próximo 21 de noviembre y el plazo de aceptación de las mismas dos días después.
Cabe recordar que de este proceso deberá salir la persona que suceda en el cargo al actual hermano mayor, Enrique León Pastor, que agota su segundo mandato al frente de la cofradía del Viernes Santo por lo que, más allá de potenciales candidatos, el proceso abierto supondrá el comienzo de una nueva etapa para la Hermandad. Dos mandatos en los que se que ha profundizado en aspectos esenciales para la hermandad como la obra social y, de manera significativa, el patrimonial, conformando una cofradía cuyas señas de identidad son ejemplo fehaciente del significado de las palabras sobriedad y perfección. Todo un reto para el próximo máximo responsable de la hermandad.





