El sueño carmelitano se revive en la Huerta del Carmen

El momento de más emoción se ha producido en la visita al Hospital Macarena 

Las flores exhalan un intenso aroma fresco, natural y penetrante que se funde con las primeras nubes de incienso mientras la voz del capataz resuena desde todos los puntos de la iglesia.

El paso se levanta y la Reina del barrio empieza a acercarse a la puerta que la separa de sus hijos, los vecinos que cada día pasan a saludarla y rezarle la salve en la intimidad de su altar.

Los costaleros se agachan, flexionan las piernas mientras aguantan impertérritos los kilos del bellísimo paso y arrastran las zapatillas obrando el milagro de cada año, de cada mes de julio cuando la Virgen del Carmen se reencuentra con la Plaza de San Gabriel a los sones de la Marcha Real con la Banda de la Cruz Roja. 

Y este 2024 ha sido especial, con una procesión llena de estrenos como los ángeles que luce la peana o el dorado de los candelabros de guardabrisas que escoltan a la Imagen. 

El tiempo, además, ha regalado para el día señalado un temperatura exquisita en contraste de las calurosísimas jornadas de años anteriores.

Las calles próximas a la parroquia se han engalanado para la visita de la Virgen, al igual que los balcones y terrazas por las que ha paseado la Reina y Hermosura del Carmelo. 

Y en torno a las nuevas y media, ha llegado a uno de los puntos más esperados, el Hospital Universitario Virgen Macarena, deleitando al público presente con las marchas Encarnación Coronada, Pasa la Virgen Macarena y Pasan los Campanilleros. 

Entre aplausos proseguía la procesión hasta llegar, en torno a las once de la noche, al segundo punto principal del itinerario, la calle Manuel Villalobos, exornada de principio a fin con colgaduras y banderas con los colores carmelitanos. 

Allí, en este lugar predilecto, se le ha cantado a la Virgen, tras lo cual de ha desbordado el fervor con los vivas, la profusa lluvia de pétalos y los fuegos artificiales que ponían el broche de oro a una jornada esplendorosa antes de regresar a la Iglesia Parroquial de San Leandro.