El Palacio Episcopal de Córdoba fue testigo el pasado 27 de octubre de la proclamación del pregonero de las glorias para el año 2022. Un encargo que ha recaído en Antonio Navarro Calero, cofrade de la Hermandad de Ntra. Sra. de Villaviciosa de la que ha sido hermano mayor entre los años 1994 y 2002 y actualmente es vice-hermano mayor. Navarro Calero es profesional de la sanidad y licenciado en Antropología Social y Cultural y participa tanto en la revista de la hermandad como en el Diario Córdoba y en el boletín Córdoba Cofrade con artículos de carácter histórico y antropológicos. Además, es hermano del Cister y del Calvario. Se da la circunstancia de que este año, la proclamación del tiempo de glorias tendrá lugar en un escenario privilegiado, el teatro Góngora, que por vez primera acogerá esta cita. Será el próximo 23 sábado, 23 de abril, a las 21 horas. Todo un acierto que dotará a esta exaltación de la importancia que merece.
Respecto al cuadro anunciador del tiempo de Glorias, siguiendo la corriente que se iniciara en 2021, con la elección de José Tomás Pérez Indiano, dejando atrás la anterior etapa en la que el cartelista de las Glorias de Córdoba era un artista novel en estas lides, a quien se le daba las primeras oportunidades para caminar por el mundo de la cartelería cofrade, el cartel de las Glorias cuenta este año con otro artista de primer nivel, y que ya ha tenido hace pocas fechas ocasión de reflejar su arte en el Cartel de la exposición Arte y Cofradías en Córdoba. Se trata del contrastado artista carpeño Jesús Zurita. Formado en la Escuela de Arte Mateo Inurria, terminó sus estudios en la Facultad de Bellas Artes hispalense.
Aparte del mencionado último cartel presentado en nuestra ciudad, destacan el cartel del Centenario de la Reorganización de la Hermandad de la Expiración de Córdoba, el Cartel de las Glorias de Sevilla de 2017 y los de la Semana Santa de Huelva y de Vélez-Málaga de 2019. Zurita ha destacado que le da mucha importancia al contexto que rodea su obra. Por ello ha puesto en valor a Córdoba como «una galería artística abierta al mundo» para basarse en las devociones populares de la ciudad. las más antiguas.





