El universo rociero se vuelca con la tragedia de Doñana

El incendio que desde el sábado por la noche está asolando amplías zonas la provincia de Huelva y que se originó en las cercanías de Mazagón y Moguer se ha ido extendiendo las últimas horas de manera incontrolada afectando al Parque de Doñana donde cientos de hectáreas se han visto afectadas por un auténtico desastre ecológico y natural cuyas consecuencias sólo podrán evaluarse cuando los diversos focos estén controlados y completamente extinguidos.

El desastre es de tal magnitud que miles de personas han quedado atrapadas en Matalascañas hasta que las condiciones de seguridad han permitido abrir uno de los carriles de la carretera que une está localidad con El Rocío y Almonte, para posibilitar la salida en dirección a sus lugares de origen. Otros núcleos que están siendo gravemente afectados por la catástrofe son las cercanías de las Rocinas, parajes con una importantísima carga simbólica para todo el universo rociero que está viviendo con una congoja inusitada un verdadero desastre que todo apunta a que no ha tenido causas fortuitas.

Especialmente sensibilizadas con esta situación trágica, son varias las hermandades rocieras que han ofrecido sus casas en el rocío y cualquier ayuda que pudiera estar en sus manos. Cabe recordar que en la zona afectada existe una fauna muy diversa así como multitud de animales domésticos además de incluir una considerable población que se multiplica por mucho en las fechas estivales en las que nos hallamos.

Hermandades como Emigrantes, Huelva, Villamanrique, Granada o la Hermandad del Rocío de Córdoba, entre muchas otras, han emitido sendos comunicados ofreciendo sus instalaciones para todos aquellos que se vean afectados por esta dramática situación. Comunicados que se han fundido con las miles de muestras de solidaridad, tristeza y desolación que se han multiplicado a lo largo de toda la jornada por las redes sociales y que dan buena cuenta de la magnitud de la tragedia, que hasta el momento no se ha cobrado víctimas humanas, pero cuyas consecuencias para un paraje Patrimonio de la Humanidad pueden ser incalculables.