El Vado de Quema acogerá el paso de 63 hermandades del Rocío en 2026 en un operativo clave para la romería

Aznalcázar activa su dispositivo logístico a las puertas de mayo con un amplio despliegue institucional

A escasas semanas del inicio de la romería del Rocío, el municipio de Aznalcázar ha celebrado la decimocuarta edición del acto conmemorativo del tránsito de hermandades por el Vado de Quema, un enclave de especial significación dentro de los caminos rocieros. La cita ha servido para presentar el dispositivo de coordinación previsto para el año 2026, en el que se organizará el paso de un total de 63 hermandades por este punto clave del itinerario.

En este contexto, se ha puesto de relieve la magnitud organizativa que implica gestionar el cruce del río Guadiamar, considerado uno de los momentos más determinantes del camino. Del total de corporaciones filiales, 35 realizarán parada o pernocta en el término municipal de Aznalcázar, lo que exige una planificación exhaustiva de los caminos, zonas de acceso y espacios habilitados, así como la implantación de un dispositivo específico de limpieza destinado a preservar el entorno natural.

Un acto institucional con amplia representación pública y técnica

El acto ha estado presidido por la alcaldesa de Aznalcázar, Manuela Cabello, acompañada por la delegada territorial de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul de la Junta, Inmaculada Gallardo; el diputado provincial de Servicios Públicos, Gonzalo Domínguez; el técnico de Emergencias del 112, Eloy Rodríguez Borrego; y el presidente de la Hermandad del Rocío de Aznalcázar, José Medina, evidenciando la dimensión transversal del dispositivo, en el que confluyen competencias organizativas, medioambientales y de seguridad.

Durante su intervención, la alcaldesa ha subrayado la responsabilidad que supone gestionar un enclave considerado como el “bautismo del Rocío”, incidiendo en la necesidad de preservar su valor simbólico y natural. Asimismo, ha recordado que la conservación del entorno constituye la única garantía para que futuras generaciones continúen emocionándose al contemplar los simpecados reflejados en las aguas del Guadiamar.

Reconocimiento a la Hermandad de Aznalcázar en una edición de especial significado

Como es habitual en este acto, se ha rendido homenaje a una de las hermandades participantes siguiendo el orden de antigüedad en el cruce del Vado de Quema, recayendo en esta ocasión la distinción en la Hermandad del Rocío de Aznalcázar. Este reconocimiento ha adquirido una dimensión especialmente significativa al permanecer en el propio municipio.

Tras la semblanza realizada por María José Marcelo, vecina y vicesecretaria de la corporación, el Ayuntamiento ha hecho entrega de un cuadro conmemorativo, recogido por el hermano de mayor antigüedad, Felipe Marcelo Fuentes. La alcaldesa ha destacado la especial emoción de este reconocimiento local, al tiempo que ha felicitado a la nueva junta de gobierno por su compromiso.

Seguridad, sostenibilidad y tradición en un enclave de referencia

El Vado de Quema, declarado Fiesta de Interés Turístico de Andalucía, se configura como uno de los puntos más sensibles del recorrido rociero, tanto por su carga simbólica como por la complejidad de su organización. En este sentido, se ha puesto en valor la labor de la Guardia Civil, cuya intervención resulta esencial para garantizar el tránsito ordenado de las hermandades sin incidencias.

El dispositivo contempla además medidas específicas orientadas a la protección del entorno del río Guadiamar, integrando criterios de sostenibilidad en cada fase del operativo. De este modo, se busca compatibilizar la afluencia masiva de peregrinos con la preservación de un espacio natural de alto valor, consolidando un modelo organizativo respetuoso con el medio ambiente.

Cuenta atrás para el inicio del tránsito de peregrinos

El acto ha concluido con la entrega de la documentación técnica a las hermandades asistentes, formalizando la activación del engranaje organizativo que sostendrá el paso por el Vado de Quema, en una jornada que ha evidenciado la estrecha colaboración entre administraciones, cuerpos de seguridad y corporaciones rocieras. Como colofón, los sones del tamboril interpretados por Miguel y Jose Mari han reforzado el carácter simbólico de un enclave que, más allá de su dimensión logística, continúa siendo un referente emocional del camino.

De este modo, el dispositivo presentado no solo articula la logística del tránsito, sino que reafirma la capacidad de Aznalcázar para sostener uno de los momentos más exigentes y significativos de la romería, en un equilibrio constante entre organización, tradición y respeto al entorno.