La Hermandad de la Macarena comunica un incidente durante el cambio de atavío de la Virgen del Rosario que requiere la intervención de Pedro Manzano

Un percance sin gravedad obliga a la intervención inmediata del restaurador

La Hermandad de la Macarena ha hecho público un comunicado en el que informa, apelando expresamente a la transparencia hacia sus hermanos, de un suceso ocurrido durante la madrugada del 29 al 30 de abril, en el transcurso del cambio de vestimenta de Nuestra Señora del Santo Rosario. En dicho proceso, se produjo un leve incidente que afectó al dedo meñique de la mano derecha de la Sagrada Titular, circunstancia que motivó una actuación inmediata por parte de los responsables presentes.

Ante esta situación, y tras la correspondiente deliberación de los oficiales de la Junta de Gobierno que se encontraban en el lugar, se decidió contactar de manera urgente con el restaurador Pedro Manzano, quien se desplazó hasta la Basílica de Santa María de la Esperanza Macarena para realizar una evaluación visual directa de la imagen. La rapidez en la toma de decisiones y la diligencia en la actuación marcaron el desarrollo de los acontecimientos, en un contexto en el que se priorizó en todo momento la adecuada conservación de la talla.

Una vez efectuado el examen preliminar, el especialista determinó que el daño carecía de gravedad, procediéndose en ese mismo momento a su subsanación. De este modo, el incidente quedó resuelto sin mayores consecuencias, permitiendo la continuidad normal de los trabajos previstos.

Presencia de la Junta de Gobierno durante el suceso

En el momento en que se produjo el percance, se encontraban presentes diversos miembros de la Junta de Gobierno, lo que facilitó la rápida adopción de decisiones. Concretamente, asistían al acto el Teniente de Hermano Mayor, los consiliarios segundo, tercero y cuarto, la fiscal segunda, el mayordomo de Nuestra Señora del Santo Rosario, el secretario de Nuestra Señora de la Esperanza y ambos priostes, configurando un amplio respaldo institucional en una intervención que requería inmediatez y criterio.

Nuevo atavío de la Virgen del Rosario: riqueza textil y valor patrimonial

Por otra parte, en la jornada de este jueves, Nuestra Señora del Santo Rosario se presenta ante los fieles con un renovado cambio de vestimenta, ejecutado por Miguel Fernández Carrasco, en el que se conjugan elementos de notable valor artístico y devocional. La imagen luce un manto de raso bordado con flores en oro viejo, aportando una estética de marcada elegancia y profundidad cromática, acorde con la tradición de la corporación.

La saya que viste la imagen posee una singular procedencia, ya que ha sido confeccionada a partir del traje de luces del torero Pepín Martín Vázquez, donado en el año 1945. Posteriormente, dicha pieza fue adaptada como saya por el bordador Leopoldo Padilla Vic, dotando al conjunto de un significativo valor histórico y simbólico.

En cuanto al rostrillo, se presenta con encaje de Bruselas enriquecido con aplicación de punto de aguja, elemento que subraya la delicadeza del conjunto. Asimismo, la ráfaga, la corona y la media luna son de plata, obras realizadas por Emilio García Armenta en 1968, configurando un conjunto de orfebrería de notable coherencia estética.

El Niño que acompaña a la imagen porta igualmente corona de plata y chapulines, también ejecutados por el citado orfebre, reforzando la unidad estilística del conjunto devocional. Como novedad destacada, la Virgen del Rosario estrena pendientes y collar de aguamarina de estilo isabelino, donación efectuada por una hermana, que enriquece el patrimonio material y devocional de la imagen.