En 2023 fue a las 22:30, por lo que parece que habría tiempo para que pasasen las procesiones y, de no ser así, podría retrasarse media hora, por ejemplo
Un movimiento, anclado a una guitarra, fue la clave de que en Córdoba no hubiera procesiones el Sábado Santo años y de ahí la dificultad de antaño para abrir la Mezquita-Catedral a las hermandades en esa jornada.
El Camino era el Neocatecumenal que fundara Kiko Argüello y que participaba de forma decisiva en la Vigilia Pascual, que se celebra en el templo catedralicio en la noche del Sábado Santo. Un acontecimiento que, de momento, tiene un horario inamovible, como en su día lo tuvo la Misa Crismal del Martes Santo, que impedía a las cofradías de ese día ir a la Catedral.
Retrasar la hora de comienzo e irse cerca del Domingo de Resurrección sería una alternativa para que los cortejos de las nuevas corporaciones, que podrían integrarse en esa jornada, tuvieran una solución. La fórmula parece sencilla a todos los ojos, menos a los de la Iglesia y, en concreto, a los del delegado de Hermandades y consiliario de la Agrupación de Cofradías, Pedro Soldado.
En una entrevista en ‘El Día de Córdoba’, el responsable casi perpetuo de las cofradías ha apelado al “recogimiento” de esa jornada de la Semana Santa para justificar que sea difícil ver un Sábado Santo con cofradías en la Catedral. Y, además de descargar su responsabilidad en la Agrupación, Soldado se ha preguntado, “¿a qué hora comenzamos?”
En 2023 fue a las 22:30, por lo que parece que habría tiempo para que pasasen las procesiones y, de no ser así, podría retrasarse media hora, por ejemplo, el comienzo de la vigilia. Ya que, además, cuando la Virgen del Rayo salía el Sábado Santo, con Soldado como su párroco, no había problema con la celebración litúrgica. De manera que no debería haberlo ahora, a no ser que hubiera una oposición por parte del clero. Esa sería otra razón, más prosaica, pero de peso.





